La inflación de diciembre volvió a mostrar tensión en los precios de los alimentos, con subas concentradas en productos esenciales de la canasta básica. Carnes, frutas, lácteos y pan lideraron los aumentos del mes, en un contexto marcado por salarios contenidos, consumo debilitado y ajustes previos en combustibles y transporte que siguieron trasladándose a los precios.
El rubro alimentos y bebidas registró en diciembre una suba mensual del 3,1%, acelerando respecto a noviembre y ubicándose por encima del promedio general del índice de precios. En términos interanuales, el incremento alcanzó el 32,2%, confirmando que la canasta básica continúa siendo uno de los principales motores de la inflación.
La dinámica de diciembre mostró una mayor dispersión de aumentos, con productos que registraron ajustes muy superiores al promedio mensual, especialmente en carnes y frutas.
Carnes: los mayores aumentos del mes
Dentro del ranking de subas, las carnes y derivados ocuparon los primeros lugares. El asado encabezó la lista con un aumento mensual del 13,5%, seguido por el cuadril (10,4%), la nalga (9,9%) y la paleta (9,5%). Incluso cortes más económicos, como la carne picada común, registraron subas cercanas al 8%.
En la comparación interanual, los incrementos en carne vacuna superan ampliamente el promedio de inflación, con alzas que rondan entre el 60% y el 72%, reflejando el impacto de los costos productivos y la recomposición de precios tras meses de atraso relativo.
Frutas y verduras, con picos marcados
El segundo grupo con mayores aumentos fue el de frutas y verduras, donde se observaron algunos de los saltos más pronunciados del mes. El limón registró una suba mensual del 31,2%, mientras que la manzana aumentó 16,4% y la naranja cerca del 10%.
Estos incrementos estuvieron asociados a factores estacionales y a ajustes mayoristas que se trasladaron parcialmente al consumidor. En contraste, algunos productos como las verduras mostraron bajas puntuales que ayudaron a moderar el promedio general del rubro.
Lácteos y pan también presionaron los precios
En el segmento de lácteos, los aumentos fueron más moderados, aunque igualmente relevantes para el bolsillo. El yogur subió 3,9% y la leche entera en sachet 3,5% en diciembre. Si bien estos incrementos quedaron por debajo de los picos de carnes y frutas, impactan de manera directa sobre el gasto cotidiano de los hogares.
El pan de mesa también se ubicó entre los productos con mayores ajustes, con una suba mensual del 6,3%, reflejando el efecto de los costos de insumos y logística.
Almacén, higiene y aceites: subas sostenidas
Otros productos de consumo masivo mostraron incrementos más acotados, pero persistentes. El azúcar aumentó 4,1%, las arvejas 3,4%, el jabón en polvo 3,9% y el champú 3,3%. En el caso del aceite de girasol, la suba fue del 2,8% mensual, aunque con una variación interanual superior al 50%.
Estos ajustes, aunque menos visibles que los de carnes, contribuyen a sostener la presión inflacionaria sobre la canasta básica.
Un cierre de año con inflación en alza
Diciembre cerró con una inflación general del 2,8%, levemente por encima del promedio mensual de 2025. Según el análisis del CEPA, la evolución de los precios estuvo atravesada por el arrastre de aumentos en combustibles y transporte, ajustes tarifarios y, principalmente, por la suba de carnes y frutas.
A pesar de la estabilidad cambiaria durante el mes, los precios continuaron avanzando, en un escenario donde el consumo no logra recuperarse y los salarios permanecen contenidos. El ranking de aumentos en alimentos deja así una señal clara: la inflación sigue encontrando en la canasta básica uno de sus principales focos de tensión.
