Eliminan la tarifa social de luz y gas: qué va a pasar ahora

El régimen diferencia únicamente entre hogares que reciben subsidio y hogares que pagan el costo total del servicio, en función de los ingresos, el patrimonio y la situación socioeconómica.

02 de enero, 2026 | 17.21

Desde este mes, los hogares de todo el país verán cambios en las facturas de los servicios energéticos residenciales a partir de la implementación de un nuevo esquema oficial que redefine el acceso a los subsidios. La modificación surge tras la publicación del Decreto 943/2025 en el Boletín Oficial, que creó el Régimen de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF), eliminó el régimen de Tarifa Social Federal de Gas y unificó los criterios de asistencia para la electricidad, el gas natural, el gas propano por redes y las garrafas de gas licuado de petróleo de 10 kilos.

En el artículo 10 del decreto, el Gobierno sostiene: "Déjase sin efecto el programa conocido como Tarifa Social Federal de Gas". La norma dispuso una reestructuración completa del sistema anterior y dejó sin vigencia los mecanismos previos. A partir de ahora, el régimen diferencia únicamente entre hogares que reciben subsidio y hogares que pagan el costo total del servicio, en función de los ingresos, el patrimonio y la situación socioeconómica. Quienes reúnen las condiciones acceden a una bonificación directa sobre el precio de la energía, mientras que el resto abona la tarifa plena.

Con la puesta en marcha del SEF, el Gobierno dejó sin efecto la segmentación por niveles N1, N2 y N3, así como la Tarifa Social de Gas, que funcionaban de manera independiente. En su reemplazo, se estableció un sistema con solo dos categorías bien definidas.

La principal condición para acceder al subsidio es que los ingresos del hogar no superen el equivalente a tres Canastas Básicas Totales, además de cumplir con determinados criterios de vulnerabilidad. Bajo este esquema, quienes califican reciben una bonificación sobre el precio de la energía, mientras que el resto de los usuarios residenciales paga el valor completo.

Este cambio impacta directamente en las facturas, ya que elimina las categorías intermedias y redefine el alcance de la asistencia estatal. El objetivo oficial es ordenar el sistema, focalizar los recursos en quienes realmente los necesitan y otorgar mayor previsibilidad sobre el costo del consumo a lo largo del año.

¿Es necesario volver a inscribirse para mantener el subsidio?

Para administrar el nuevo esquema, el decreto creó el Registro de Subsidios Energéticos Focalizados (ReSEF), que reemplaza al anterior Registro de Acceso a los Subsidios a la Energía (RASE). Este nuevo padrón centraliza la información de los usuarios residenciales y unifica el control de los beneficios.

Quienes ya estaban anotados en el sistema previo no deben realizar una nueva inscripción. Sus datos se trasladan automáticamente al ReSEF y los usuarios pueden actualizar su Declaración Jurada y consultar su situación a través de la plataforma Mi Argentina, en la sección Trámites. De esta manera, el nuevo régimen apunta a evitar gestiones adicionales y garantizar la continuidad del beneficio para quienes cumplen los requisitos.

Cómo se aplican los subsidios

En el caso de la electricidad, el régimen establece una bonificación base del 50% para los hogares beneficiarios, aplicable durante todo el año, pero únicamente sobre un bloque determinado de consumo.

En los meses de mayor demanda, el subsidio cubre hasta 300 kWh mensuales, mientras que en los períodos templados el límite se reduce a 150 kWh por mes. El consumo que exceda esos topes se factura sin descuento, aun cuando el hogar esté alcanzado por el beneficio.

Además, el decreto incorpora una medida excepcional: durante 2026, los beneficiarios de electricidad recibirán una bonificación adicional de hasta el 25% en enero, que disminuirá de forma gradual hasta desaparecer en diciembre. Este descuento extraordinario se suma a la bonificación base del régimen general.

Para el gas natural por redes, se mantienen los bloques de consumo vigentes, pero el subsidio del 50% se aplica únicamente en los meses de mayor consumo, entre abril y septiembre. En los períodos de baja demanda no se prevé ningún descuento, incluso para los hogares beneficiarios, con el objetivo de concentrar la asistencia en la temporada invernal.

De manera similar a lo dispuesto para la electricidad, el decreto contempla una bonificación adicional y transitoria durante 2026 para los usuarios de gas natural y propano por redes, que comienza en enero y se reduce progresivamente hasta su eliminación hacia fin de año.

Por último, la normativa fija un plazo de seis meses para que los beneficiarios del Programa Hogar se incorporen al nuevo régimen. Durante ese lapso, se garantiza la continuidad de la asistencia mientras se completa la migración al sistema unificado. Finalizado el proceso, el Programa Hogar quedará sin efecto y sus beneficiarios pasarán a estar comprendidos dentro del Régimen de Subsidios Energéticos Focalizados.