En el marco de una sesión de marcada prudencia en las plazas financieras internacionales, el precio del oro cotiza con leves alzas este miércoles y logra consolidarse sobre los 4.000 dólares por onza. La operatoria del metal refugio se encuentra impulsada por compras de oportunidad tras los recientes retrocesos, mientras los inversores globales aguardan la definición de política monetaria que dará a conocer esta tarde la Reserva Federal de los Estados Unidos (Fed).
La onza de oro avanza y se ubica en los 4.032,59 dólares, al tiempo que los contratos de futuro estadounidenses para entrega en agosto registran una pequeña variación negativa del 0,2%, cotizando en torno a los 4.031,90 dólares. El comportamiento cauto refleja la posición del mercado ante un activo que no devenga intereses y que suele responder con volatilidad frente a escenarios de endurecimiento monetario. Pese a la volatilidad del corto plazo, la entidad financiera Commerzbank ajustó su proyección para el cierre de año, ubicando al oro en 4.500 dólares por onza troy y a la plata en los 67 dólares.
"El oro se mantiene hoy gracias a las compras en las caídas alrededor del nivel de los 4.000 dólares, las perspectivas de una salida diplomática entre Estados Unidos e Irán y la expectativa de que la Fed mantenga las tasas", analizó Nikos Tzabouras, analista de Tradu.com. En el segmento de otros metales preciosos, la plata al contado acompaña la tendencia del oro con una mejora del 0,9%, situándose en los 57,63 dólares por onza. En contraste, el platino retrocede un 1,1% hasta los 1.586,84 dólares y el paladio cede un 1,3%, cotizando a 1.253,18 dólares la onza.
La mirada del sector financiero se concentra en la comunicación del Comité Federal de Mercado Abierto de la Fed y la posterior conferencia de prensa de su presidente, Kevin Warsh. Según la herramienta FedWatch de CME, alrededor del 36% de los operadores descuenta una subida inmediata de 25 puntos básicos en la tasa de referencia para el día de hoy, mientras que la probabilidad implícita de un ajuste para la reunión de septiembre trepa al 80%.
En el escenario internacional, la cautela monetaria es compartida por otros bancos centrales de relevancia. Se prevé ampliamente que tanto el Banco de Inglaterra como el Banco de Japón mantengan sus tasas de interés sin cambios durante sus reuniones de esta semana, aunque emitiendo advertencias formales sobre el persistente riesgo de aceleración inflacionaria global.
El ambiente de cautela se vio reforzado por novedades desfavorables en el plano diplomático. Un alto funcionario iraní confirmó la decisión de Teherán de rechazar la propuesta formulada por el Sultanato de Omán para establecer una administración conjunta regional en el estratégico estrecho de Ormuz, reduciendo las expectativas de un entendimiento rápido en la zona. A este panorama se sumó el encarecimiento del petróleo, que escaló casi tres dólares tras las acciones militares conjuntas de Estados Unidos y Arabia Saudita en suelo iraquí.
Con información de Reuters
