El ministro de Economía, Luis Caputo, salió al cruce del kirchnerismo luego de ser cuestionado por el acuerdo de financiamiento REPO por 3.000 millones de dólares que cerró con un consorcio de bancos internacionales. El objetivo del préstamo es afrontar vencimientos de deuda por más de 4.200 millones de dólares previstos para el próximo viernes. Pero no solo eso, el extitular del Banco Central hasta afirmó que la operación reduce la deuda.
A través de un mensaje publicado en su cuenta oficial de X, Caputo respondió a una cuenta dedicada a tendencias que criticaba el uso de financiamiento externo. En su descargo, que inicia con el despectivo apodo "kukitas", el funcionario sostuvo que las gestiones anteriores recurrieron al endeudamiento como consecuencia del déficit fiscal y los acusó de haber creado el concepto de “financiamiento neto positivo” para disimular el crecimiento de la deuda pública. Según expresó, esa noción fue utilizada para ocultar la magnitud del endeudamiento mientras se lo celebraba públicamente.
Con Caputo, la deuda aumenta
El Gobierno busca instalar la idea de que no aumenta el volumen total de la deuda del Estado, ya que los nuevos fondos se destinan a cancelar compromisos previos de magnitudes similares. Sin embargo, ese argumento no se sostiene: la deuda, en los hechos, se incrementa.
La razón es muy básica. Se recurre a nuevo capital para afrontar vencimientos de capital e intereses. Pero ese dinero obtenido por Caputo este miércoles también genera intereses, a una tasa del 7,4%.
Según la consultora Outlier, en términos consolidados, esta operación en particular implica que el stock de deuda crece porque el monto del nuevo repo (U$S 3.000 millones) y la colocación del AN29 (U$S 910 millones) suman en conjunto U$S 3.910 millones, superando por bastante al monto de los vencimientos de capital de Bonares y Globales. A lo primero habría que también sumar desembolsos netos por más de U$S 700 millones durante diciembre, que ya se mencionaron en informes diarios previos. En particular, los vencimientos de Bonares y Globales suman poco más de U$S 4.200 millones, de los cuales U$S 2.700 millones son capital (U$S 1.500 millones de Globales y U$S 1.200 millones de Bonares) y U$S 1.500 millones son intereses.
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La forma habitual de contabilizar la deuda pública considera únicamente el capital adeudado, sin sumar los intereses. Este viernes 9, la Argentina enfrenta pagos por 2.709 millones de dólares en concepto de capital y 1.504 millones de dólares correspondientes a intereses. Al emitir nueva deuda para cubrir ambas obligaciones, el monto total de capital pendiente se expande.
Los antecedentes de Caputo
Más allá de los improperios de Caputo, sus antecedentes no lo ayudan. Durante su participación como funcionario de Mauricio Macri, la Deuda Pública Bruta pasó de U$S 240.665 millones (2015) a U$S 323.065 millones (2019). Es decir, un aumento de la deuda en estimado en 82.000 millones de dólares, además de haber elevado el ratio Deuda/PBI del 52% al 90%.
Fue Caputo quien emitió el "bono a 100 años" denominado AC17 al 7,125%. Por recibir 2.750 millones, comprometió intereses por 19.600 millones. Pero la frutilla del postre es que "Toto" fue el arquitecto del Stand-By más grande de la historia (U$S 57.000 millones) con el FMI.
En definitiva, el endeudamiento sigue escalando.
