Dos años después de que el Gobierno de Javier Milei trasladara parte de las reservas de oro del Banco Central al exterior, la principal pregunta sigue sin respuesta oficial verificable: ¿dónde está físicamente el oro argentino y qué ocurrió con los lingotes que salieron del país? El presidente del BCRA, Santiago Bausili, aseguró ante el Congreso que el metal fue enviado a Suiza y depositado en el Banco de Pagos Internacionales (BIS), pero la Auditoría General de la Nación (AGN) aclaró que todavía no pudo completar el análisis necesario para confirmar esa versión.
El titular de la AGN, Juan Manuel Olmos, explicó que el organismo recién pudo acceder a documentación vinculada con la operación después de más de un año de reclamos al Banco Central y que la auditoría continúa en proceso. En diálogo con El Destape Radio, Olmos fue preciso respecto del alcance actual del control: la AGN todavía no puede convalidar el movimiento de las reservas físicas de oro ni confirmar su trazabilidad, porque el procedimiento de auditoría no terminó.
El Gobierno había sostenido que los movimientos de las reservas estaban debidamente registrados y que los organismos de control habían revisado la operación. Sin embargo, la documentación de la AGN contradice esa presentación en un aspecto central: el organismo de control no terminó de analizar la documentación que recibió y, por lo tanto, todavía no emitió una conclusión que permita afirmar que las reservas físicas fueron efectivamente trasladadas al destino informado por Bausili.
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La AGN había incorporado a su programa de auditorías un trabajo específico sobre las "Operaciones de traslado y depósito de barras de oro en el exterior". El proyecto comenzó en febrero de 2025 y tuvo como período bajo análisis las operaciones realizadas entre el 1° de enero de 2024 y el 31 de diciembre de 2025. (Agencia Nacional de Seguridad Vial)
La AGN recibió información después de un año
Olmos explicó que el proceso de auditoría estuvo trabado durante meses por las dificultades para acceder a la documentación del Banco Central. "Se está auditando porque recién pudimos acceder después de un año de idas y vueltas y de reclamos sobre cómo acceder a esa información", sostuvo el presidente de la AGN en declaraciones a este medio.
La demora resulta especialmente significativa porque la operación de traslado del oro fue realizada en 2024 y el Banco Central reconoció públicamente que había transferido parte de sus reservas. En septiembre de ese año, la autoridad monetaria informó que había completado "exitosamente transferencias de parte de sus reservas en oro entre sus diferentes cuentas", aunque no precisó públicamente ni el destino físico de los lingotes ni los detalles de cada operación. El BCRA sostuvo entonces que la administración de las reservas se manejaba bajo criterios de confidencialidad y que los organismos de control tenían acceso a esa información.
Según Olmos, el acceso efectivo se demoró hasta abril de 2026, cuando los equipos de auditoría pudieron ingresar al Banco Central, revisar documentación y formular nuevos requerimientos. "Hubo reticencia desde que la pedimos en junio de 2025 hasta abril de este año, que recién ingresaron los equipos de auditoría a revisar la documentación", explicó Olmos.
El titular de la AGN remarcó que el organismo no está planteando que el oro haya desaparecido ni está afirmando que exista una irregularidad determinada. La cuestión es anterior: todavía no cuenta con la información suficiente para establecer qué ocurrió con las reservas físicas y si la operación realizada por el Banco Central se ajustó a los procedimientos correspondientes.
La explicación de Bausili ante el Congreso fue que el Gobierno decidió mejorar la calidad de los lingotes y aprovechó una oportunidad para hacerlo. Según su versión, el oro fue trasladado y depositado en Suiza, donde continúa.
"En 2024 decidimos mejorar la calidad de los lingotes", sostuvo Bausili, quien explicó que existió "una oportunidad" para realizar ese procedimiento y afirmó que las reservas "siguen estando" en Suiza. También comparó la situación con la diferencia entre dólares "cara chica y cara grande" y aseguró que "todos los movimientos del oro están documentados".
"Hay un montón de circunstancias de información y fundamentalmente si hay una matriz de riesgo, si se evaluó cuál era el riesgo potencial y el beneficio de hacer esa operatoria", afirmó el titular de la AGN. Según explicó ahora en radio, la alternativa propuesta por el BCRA consistió en permitir que los auditores revisaran la información directamente en computadoras del organismo, sin retirar documentación, realizar copias o conservar determinados registros.
"Los técnicos auditores que van al Banco Central, se les abre la información, la miran, toman nota y no se llevan ninguna documentación", explicó Olmos.La AGN aceptó ese esquema para poder avanzar, pero el problema fue que el acceso tardío demoró la auditoría. Por eso, el organismo todavía debe analizar los antecedentes y formular sus requerimientos al Banco Central antes de emitir una conclusión.
