Otra medición privada confirma la presión de alimentos sobre la inflación: fuerte suba de las verduras

En la tercera semana de enero, los precios de los alimentos registraron una suba que volvió a tensionar la inflación, con carnes y verduras como principales impulsores.

23 de enero, 2026 | 11.52

Los precios de los alimentos mostraron una nueva señal de presión inflacionaria en la tercera semana de enero, en un contexto en el que el costo de vida sigue siendo uno de los principales condicionantes del consumo. Un relevamiento privado detectó que el rubro alimentos y bebidas registró un aumento promedio del 0,2% semanal, una dinámica moderada pero persistente que mantiene encendida la alerta sobre la evolución de la inflación en el inicio del año.

Si bien el dato semanal fue contenido, la composición de los aumentos vuelve a poner el foco en productos esenciales, con subas concentradas en carnes y verduras, parcialmente compensadas por bajas en otros segmentos del consumo masivo.

Carnes y verduras, otra vez en el centro de las subas

El informe muestra que los mayores incrementos de precios durante la tercera semana de enero se registraron en carnes y verduras, dos categorías con fuerte peso en la canasta básica. Las verduras lideraron las subas semanales, con aumentos que superaron el 3%, mientras que las carnes mostraron avances cercanos al 2,5%.

Estos incrementos explicaron la mayor parte de la variación semanal, pese a que otros rubros relevantes mostraron caídas de precios que ayudaron a amortiguar el impacto general sobre la inflación de alimentos.

Caídas que amortiguan, pero no revierten la tendencia

En contrapartida, el relevamiento detectó bajas significativas en productos de panificación, cereales y pastas, que registraron retrocesos superiores al 4% semanal. También se observaron descensos en bebidas, lácteos y algunos productos industrializados.

Estas caídas permitieron que el promedio semanal se mantuviera en niveles acotados, aunque no alcanzaron para revertir la presión que generan los aumentos sostenidos en alimentos frescos, un patrón que se repite desde fines del año pasado.

Qué pasa con la inflación mensual de alimentos

Al observar una ventana más amplia, el comportamiento de los precios de alimentos sigue mostrando cierta resistencia a bajar. El promedio de inflación mensual de las últimas cuatro semanas se ubicó en torno al 0,9%, un nivel inferior al de meses previos, pero que todavía refleja una dinámica inflacionaria persistente en productos básicos.

Este registro marca un punto relevante: se trata del primer período, tras más de cinco meses, en el que la inflación mensual promedio de alimentos se mantiene por debajo del 1%. Sin embargo, la mejora es frágil y depende en buena medida de la evolución de rubros volátiles como frutas y verduras.

Otro dato que surge del informe es el aumento de la dispersión de precios. Aunque la variación promedio se mantuvo baja, se registraron valores extremos más marcados que en la semana previa, lo que indica que la inflación no se mueve de manera homogénea dentro de la canasta.

Además, el porcentaje de productos con aumentos de precios alcanzó el 15% de la canasta relevada, tres puntos porcentuales más que la semana anterior. Este indicador suele anticipar presiones futuras si la difusión de subas continúa ampliándose.