La inflación en alimentos volvió a mostrar presión en la tercera semana de febrero, con un avance semanal del 0,5%, impulsado principalmente por el aumento de casi 2% de la carne. En medio de la crisis económica y los cuestionamientos a las mediciones del Indec, un informe privado advirtió que el rubro cárnico explicó casi la mitad de la suba mensual promedio del sector.
El dato confirma que, pese a cierta moderación en la dispersión de precios, los alimentos continúan siendo un factor central en la dinámica inflacionaria y en el impacto sobre el poder adquisitivo. Según el relevamiento semanal de LCG, el rubro alimentos y bebidas registró una variación de 0,5% en la tercera semana del mes. Dentro de ese universo, carnes mostró una suba del 1,9% semanal, el incremento más significativo entre las categorías relevadas.
El informe remarca que la carne aceleró por tercera semana consecutiva y aportó casi el 50% de la inflación mensual promedio del rubro, que se ubica en 3,4% en las últimas cuatro semanas. En términos de incidencia, el aumento de carnes explicó 1,63 puntos porcentuales del total mensual. Este comportamiento resulta particularmente sensible en el contexto de crisis económica, dado el peso que la carne tiene en la canasta básica de consumo de los hogares argentinos.
Caídas parciales no logran compensar
El avance de carnes fue parcialmente compensado por bajas en otros segmentos. Frutas retrocedió 0,9%, bebidas e infusiones para el hogar cayeron 1,2% y productos lácteos y huevos mostraron descensos del 0,9%. Sin embargo, estas bajas no alcanzaron para neutralizar el impacto del aumento en carnes y verduras, que también mostró una suba relevante del 1,4% semanal.
En el detalle de las últimas cuatro semanas, además de carnes, se observaron incrementos destacados en productos de panificación, cereales y pastas (3,9%), verduras (3,7%) y aceites (3,2%). Esto refuerza la presión general sobre el rubro alimentos.
Inflación mensual en alza
El informe señaló que la inflación mensual promedio de las últimas cuatro semanas se aceleró un punto porcentual y trepó a 3,4%. Este dato refleja una dinámica más intensa respecto de los registros previos y vuelve a encender alertas sobre la evolución de los precios.
Si bien el 84% de los productos relevados no mostró variaciones en la última semana, el peso relativo de los aumentos en categorías clave fue suficiente para sostener la presión inflacionaria. El estudio se realizó mediante web scraping sobre 8.000 productos en cinco supermercados, con ponderaciones basadas en la estructura del IPC de la Ciudad de Buenos Aires.
En un escenario de crisis económica, la persistencia de aumentos en alimentos, y particularmente en la carne, tiene un efecto directo sobre el consumo masivo. El rubro alimentos es uno de los de mayor sensibilidad social y cualquier aceleración impacta en la percepción general de la inflación.
La evolución de las próximas semanas será clave para determinar si se trata de un ajuste puntual en carnes o de una tendencia más prolongada que complique aún más la tendencia inflacionaria esperada para el primer trimestre del año.
