Aunque los economistas debaten si se trata o no de carry trade en el sentido estricto, lo cierto es que las últimas semanas vieron el regreso de la fiesta de las tasas en pesos, que se complementa con un nuevo atraso del dólar y que puede acentuarse tras la difusión del último índice inflacionario.
El proceso de baja de tasas que arrancó luego de las elecciones de octubre no llegó más allá de fines de diciembre, ya que, en lo que va de enero, esta tendencia se frenó o incluso revirtió. Por un lado, en la licitación de la semana pasada la Secretaría de Finanzas debió convalidar tasas de hasta el 49% anual (3,4% de tasa efectiva mensual) para lograr una renovación del 98% de los vencimientos de deuda. A comparación, en la licitación de mediados de diciembre el Gobierno había logrado bajar las tasas hasta un tope de 33% anual (2,4% de tasa efectiva mensual).
Este proyecto lo hacemos colectivamente. Sostené a El Destape con un click acá. Sigamos haciendo historia.
Algo similar ocurrió con los plazos fijos. Tasas que habían bajado persistentemente hasta fines de diciembre dejaron de hacerlo, para o bien estancarse o bien subir entre dos y tres puntos.
Como contracara, la posibilidad de carry trade a través de este rebote de tasas fue ayudada por la baja del dólar de las últimas dos semanas, que llevaron a que el dólar mayorista se encuentre en el mismo nivel que hace un mes (1.443 pesos).
Se trata de parte de una estrategia buscada por el propio Banco Central, que anunció que realizaría compras en bloque (fuera del MULC) con el fin de evitar que la acumulación de reservas presione excesivamente a la divisa. Por el momento, el equipo económico logró así sortear las expectativas de una suba del dólar producto del debut de la aceleración de la suba de las bandas cambiarias.
MÁS INFO
"En lo que respecta al mercado de pesos vimos muchas novedades esta semana y viene, siendo el mercado más dinámico en lo que respecta a Argentina en las primeras semanas del año. La licitación del miércoles dejó en claro que al Gobierno no le va a temblar el pulso para subir la tasa de ser necesario para defender tanto el tipo de cambio como sus depósitos en pesos que puede tener que utilizar en el corto plazo", lo resumió la consultora Outlier.
El impacto de la suba de la inflación
En este contexto, los analistas señalan que el último dato de inflación seguirá ejerciendo presión sobre las tasas en pesos, luego que el Indec revelara que la suba de precios de diciembre fue de un 2,8%, entre 3 y 5 décimas más de lo que esperaba el mercado.
Para Outlier, "el dato de inflación publicado (la semana pasada) pone un poco de presión al gobierno para tratar de mostrar resultados en la cifra mensual hacia adelante, por lo que queda claro que van a seguir tratando de que el tipo de cambio no se mueva y permita retomar una senda de desinflación que se perdió allá por junio de 2025". Además, agregó: "Dadas las condiciones de los últimos días en que se empezaron a ver recortes de demanda en el MLC, creemos que se puede haber abierto una ventana de carry para los moderados a agresivos".
Por su parte, el analista financiero Christian Buteler señaló que técnicamente no debe hablarse de carry trade si no hay un tipo de cambio fijo, dado que, como el dólar todavía tiene un margen de suba del 5% hasta tocar la banda superior, en definitiva es incierto si las tasas mensuales actuales en pesos le terminarán ganando a la divisa.
MÁS INFO
Aun así, Buteler agregó en diálogo con El Destape que "si bien la suba de la tasa comenzó antes del dato de la inflación, el dato de inflación la terminó corroborando. Es lógico que en una economía donde la inflación acelera, vos tengas que también subir un poco la tasa". El espíritu del carry, mantener una tasa real positiva frente a un dólar atrasado, llegó para acentuarse.
Otros analistas consideran que la suba de tasas es más una estrategia de los bancos que del equipo económico. "Me parece que es la falta de liquidez transitoria de muchos agentes (bancarios) lo que hace que la tasa suba y no tanto la intención del gobierno por fuera de eso", afirmó Eric Paniagua, experto en finanzas de la consultora EPyCA.
Aun así, es este mismo factor inflacionario el que los bancos ven como más influyente en los próximos movimientos de tasas. Según señalaron desde ese sector a este medio, la licitación de deuda de la semana pasada no cambió mucho los planes, dado que se dio como parte de una senda ya prevista. Tampoco la aceleración de la suba de la banda superior en febrero, porque, al ritmo actual del dólar, eso aumentará su brecha con el tipo de cambio, llevando a una divisa más atrasada.
En cambio, en el sector bancario admiten que la aceleración del IPC si tendrá como efecto alguna mayor suba en las tasas, ya que estas se establecen en unos dos o tres puntos por encima de la la expectativa de inflación interanual. Antes de que el INDEC revelara la cifra, el mercado esperaba que la suba de precios fuera de un 22,5% en todo 2026.
De este modo, desde los bancos anticipan que se mantendrán las tasas reales positivas, aunque agregan que la mayor parte de la suba ya se produjo en la primera quincena de enero y que, por el momento, lo que resta por subir es relativamente menor.
