A pocos días de que se difunda el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de julio, las expectativas de inflación de los argentinos volvieron a empeorar. De acuerdo con la más reciente Encuesta de Expectativas de Inflación de la Universidad Torcuato Di Tella (UTDT), los consumidores estiman que el alza de precios alcanzará el 35,8% durante los próximos doce meses.
La proyección promedio aumentó 3,7 puntos porcentuales respecto de la medición de junio, cuando se ubicaba en 32,1%, reflejando un mayor pesimismo sobre la evolución de los precios.
No obstante, la mediana de las respuestas permaneció en el 30%, lo que indica que la percepción del encuestado promedio se mantuvo estable, aunque crecieron las respuestas con pronósticos de inflación más elevados.
La encuesta fue realizada entre el 2 y el 16 de julio sobre una muestra representativa de 1.000 personas de todo el país. Además de la estimación anual, el estudio relevó las expectativas para el corto plazo: los consultados prevén una inflación promedio de 3,55% para los próximos 30 días, apenas por encima del 3,50% registrado el mes anterior. En este caso, la mediana también se mantuvo sin cambios, en 3%.
Perspectiva de inflación: diferencias según la región
Las expectativas inflacionarias aumentaron en las tres regiones contempladas por el informe, aunque con distinta intensidad.
El Gran Buenos Aires encabezó las proyecciones, con una inflación esperada del 43,2% para los próximos doce meses. Detrás se ubicó la Ciudad de Buenos Aires, donde la previsión alcanzó el 38,8%, mientras que el Interior del país registró la estimación más moderada, con un 32,3%.
La mayor variación mensual se observó en la Ciudad de Buenos Aires, donde las expectativas avanzaron nueve puntos porcentuales respecto de junio.
Cambios según el nivel de ingresos
El estudio también evidenció diferencias entre los distintos segmentos socioeconómicos. En los hogares de mayores ingresos, la expectativa de inflación subió de 30,8% en junio a 36,6% en julio.
En cambio, entre los sectores de menores ingresos ocurrió el fenómeno inverso: la proyección descendió de 35,3% a 33,7%. Como consecuencia, la brecha entre ambos grupos se redujo de 4,5 a 2,9 puntos porcentuales.
Desde la UTDT señalaron que el promedio y la mediana son indicadores complementarios. Mientras el promedio suele reaccionar con mayor rapidez frente a cambios en las respuestas de los encuestados, la mediana solo se modifica cuando la variación de las expectativas se vuelve más generalizada.
Qué esperan los analistas
Las proyecciones de los consumidores contrastan con las estimaciones de los analistas que participan del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central.
Según ese informe, la inflación cerraría el año en torno al 30%. Para julio, los especialistas prevén una suba del 2%, mientras que entre agosto y diciembre estiman registros mensuales de entre 1,7% y 1,8%.
El último dato oficial del Indec mostró que el IPC de junio fue de 1,9%. Con ese resultado, la inflación acumuló un incremento del 16,8% durante el primer semestre del año y alcanzó una variación interanual del 33,5%.
Entre los distintos rubros, Alimentos y bebidas no alcohólicas registró un aumento del 1,3% en junio, mientras que Prendas de vestir y calzado fue la división con menor variación mensual, al subir apenas 0,4%. En la comparación interanual, este último sector acumuló un incremento del 11,9%.
