El tenis está a punto de vivir un momento sin precedentes. Venus Williams, leyenda del circuito y siete veces campeona de Grand Slam, disputará el Australian Open a los 45 años, convirtiéndose en la jugadora de mayor edad en competir en el cuadro principal individual del torneo. La estadounidense regresará a Melbourne Park tras cinco temporadas y marcará un nuevo hito en la historia del deporte.
La presencia de Venus en el Abierto de Australia no es solo una noticia deportiva: es un acontecimiento histórico. La ex número 1 del mundo romperá la marca que pertenecía a la japonesa Kimiko Date, quien había jugado el torneo en 2015 con 44 años. El récord confirma la vigencia de una carrera extraordinaria que se extiende por más de tres décadas en la élite del tenis.
La invitación, la octava y última otorgada por la organización, fue confirmada oficialmente este viernes y generó un fuerte impacto en el mundo del tenis, que se prepara para ver nuevamente a una de sus máximas referentes en el escenario más importante de Oceanía.
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Venus volverá al Abierto de Australia tras cinco años y romperá un récord en el torneo.
El regreso de Venus a Melbourne Park
El Australian Open 2026, que se disputará del 18 de enero al 1° de febrero, marcará el regreso de la mayor hermana de las Williams a Melbourne Park después de cinco años de ausencia. La estadounidense no solo volverá a competir en el primer Grand Slam del año, sino que también lo hará tras participar previamente en el Hobart International, como parte de su preparación para el torneo.
“Venus es una auténtica leyenda y una pionera de nuestro deporte. Es una inspiración y estamos encantados de volver a verla en la cancha”, destacó Craig Tiley, director del Australian Open, al anunciar la invitación.
Una temporada reciente con poca actividad
En el último año, la actividad de Venus en el circuito fue limitada, aunque significativa. Disputó apenas tres torneos oficiales: el US Open, competencia en la que cayó en su debut ante Karolina Muchova; el WTA de Cincinnati, con eliminación en primera ronda; y el torneo de Washington, en el que logró avanzar una instancia antes de despedirse en segunda ronda.
A pesar de esa escasa competencia, la organización del Australian Open valoró su trayectoria, su impacto en el tenis y su estado físico para otorgarle una invitación que ya es histórica.
La huella imborrable de Venus en Australia
El vínculo entre Williams y el Australian Open tiene capítulos memorables. La estadounidense fue finalista en 2003 y 2017, alcanzó las semifinales en 2001 y llegó en seis oportunidades a los cuartos de final. Su récord en Melbourne es contundente: 54 victorias y 21 derrotas en singles.
Además, dejó una marca profunda en las competencias por equipos. Junto a Serena Williams, conquistó cuatro títulos de dobles (2001, 2003, 2009 y 2010) y sumó un campeonato de dobles mixtos en 1998, formando pareja con Justin Gimelstob.
“Un lugar que marcó mi carrera”
La propia Venus no ocultó su emoción al confirmar su regreso a Australia. “Estoy muy feliz de volver y con muchas ganas de competir durante el verano australiano. Tengo recuerdos increíbles allí y agradezco esta oportunidad de regresar a un lugar tan importante para mi carrera”, expresó la estadounidense.
Sus palabras reflejan el peso emocional que tiene Melbourne Park en su trayectoria y explican por qué, más allá del récord, su participación despierta una expectativa especial entre los fanáticos del tenis.
Invitaciones y apuesta del torneo
Junto a Venus Williams, las restantes invitaciones para el cuadro principal femenino del Australian Open fueron para Elizabeth Mandlik, Zarina Diyas y Tiantsoa Sarah Rakotomanga, además de una fuerte presencia de tenistas locales como Emerson Jones, Priscilla Hon, Talia Gibson y Taylah Preston.
La elección de Venus combina historia, impacto global y atractivo mediático, elementos clave para un torneo que busca potenciar su visibilidad y reforzar su legado.
