Ludek Miklosko, arquero emblemático del West Ham murió a los 64 años luego de una dura batalla de tres años contra el cáncer. Su paso por el fútbol dejó una huella imborrable tanto en Inglaterra como en su país natal, Checoslovaquia, luego de transformarse en el último arquero que atajó en esa Selección antes de que el país se divida en 1992.
El checo defendió el arco del West Ham entre 1990 y 1998, acumulando cerca de 400 partidos y ganándose el cariño de los hinchas. Tras su retiro como jugador, volvió al club londinense como entrenador de arqueros, consolidando un vínculo que perduró hasta sus últimos días. Uno de los momentos más destacados de su carrera fue en la última fecha de la temporada 1994-95, cuando con una actuación magistral frenó al Manchester United y evitó que el equipo de Ferguson se quedara con el título, que finalmente quedó para Blackburn Rovers.
En la temporada 1990-91, fue pieza clave para el ascenso del West Ham a la máxima categoría y elegido como el mejor jugador del club. En la escena internacional, Miklosko disputó 40 encuentros con Checoslovaquia entre 1982 y 1992, y luego jugó dos partidos para la República Checa entre 1996 y 1997. Después de colgar los guantes, desempeñó distintos roles en el Baník Ostrava, equipo de su ciudad natal.
En 2023, durante la histórica conquista de la Conference League por parte del West Ham en Praga, recibió una ovación que reflejó la profunda conexión con los seguidores. El hijo de Miklosko, Martin, fue quien comunicó la triste noticia y destacó el amor inquebrantable que su padre sentía por el West Ham. "Con el corazón encogido por la tristeza, lamentamos el fallecimiento de nuestro padre Ludek, tras una valiente lucha contra el cáncer", expresó.
