Chilavert atacó a Alfaro por el nivel de Paraguay en el Mundial 2026: "Lo agarro del cogote"

José Luis Chilavert atacó a Gustavo Alfaro por el nivel de Paraguay en el Mundial 2026 y hasta expresó que se animaría a agarrarse a golpes de puño.

26 de junio, 2026 | 18.55

El clima en la selección de Paraguay arde de manera inesperada en pleno Mundial 2026. José Luis Chilavert, uno de los máximos ídolos históricos del fútbol guaraní, lanzó durísimas críticas contra el actual entrenador del combinado nacional, Gustavo Alfaro, tras unas declaraciones del director técnico que cayeron muy mal en el entorno local. La histórica efervescencia del exarquero no tardó en aparecer, dejando frases lapidarias que sacudieron la concentración paraguaya de cara a los próximos desafíos del torneo ecuménico.

El conflicto estalló luego de que Alfaro emitiera opiniones que fueron interpretadas como una minimización del futbolista paraguayo. El entrenador argentino habría deslizado que "dos turcos valen más que todo el plantel de Paraguay", una comparación que tocó el orgullo de la afición y, fundamentalmente, de los referentes históricos.

Para José Luis Chilavert, estas expresiones constituyen una denigración inaceptable hacia los profesionales locales. Desde su óptica, un estratega debe blindar y potenciar la moral de su tropa en lugar de restarle valor público antes de enfrentar las máximas citas del fútbol global.

Fiel a su estilo directo y combativo, Chilavert no se guardó absolutamente nada al evaluar el manejo del técnico. El exguardameta se puso de manera empática en el lugar de los referentes actuales de la zaga defensiva de la Albirroja: el exjugador insistió en que la inestabilidad emocional y la falta de convicción de Alfaro se traducen en sus constantes dudas —como el no haber definido con claridad al arquero titular hasta el último momento— y en un discurso que califica de pura retórica sin un verdadero sustento de trabajo táctico.

"Yo me pongo en la piel de Gómez o Alderete. Yo, si estaría ahí jugando, lo agarro del cogote y le doy tres sopapos. Porque ¿con qué cara le mira al grupo?", expresó Chilavert. El exjugador insistió en que la inestabilidad emocional y la falta de convicción de Alfaro se traducen en sus constantes dudas —como el no haber definido con claridad al arquero titular hasta el último momento— y en un discurso que califica de pura retórica sin un verdadero sustento de trabajo táctico.

"El fútbol es once contra once y si yo soy un general, voy a ir a la guerra, no le voy a decir a mis soldados que van a morir todos. Como lo tuvimos nosotros contra Francia, que le enfrentamos al anfitrión, le peleamos de igual a igual, nos faltó cuatro minutos para ir a los penales. Con el Mundial 2002 contra Alemania, que no faltó también tres minutos ahí, le jugamos de igual a igual a Alemania", continuó. 

Lejos de quedarse allí, Chilavert remató: "Entonces, el problema es nuestro. ¿Por qué le ponen alfombra roja a una persona que en su puta vida vivió el éxito? Siempre falló. Falló en San Lorenzo de Almagro, falló en Boca Juniors. Yo hablo con argumentos. Y lamentablemente en nuestro país, la gente que hablamos de esta manera molesta. Entonces, y que pareciera de que uno es soberbio, no, yo quiero realidades". 

Críticas estructurales a la APF y las formativas

Más allá del cruce mediático con el cuerpo técnico actual, las declaraciones desnudaron una profunda preocupación por el estado del fútbol base paraguayo. Se denunció que el Cardif (Centro de Alto Rendimiento de las Divisiones Formativas), manejado por la Asociación Paraguaya de Fútbol (APF), cuenta con diez canchas de césped sintético bajo la gestión de profesionales extranjeros, entre los que se mencionó a los argentinos Valdecantos y Paolo Rosso.

Según la visión crítica expuesta, la práctica intensiva en superficies artificiales está generando serias consecuencias físicas en los jóvenes atletas de las divisiones menores, exceptuando a los clubes que cuentan con infraestructura propia como Olimpia, Libertad y Cerro Porteño. Las lesiones recurrentes de rodilla, cadera y tobillo en las promesas locales se han vuelto una constante alarmante.

La crítica concluyó con un fuerte llamado de atención social, lamentando que las familias de las jóvenes promesas tengan que recurrir a la organización de ollas populares o actividades benéficas para costear las cirugías médicas de sus hijos ante la falta de amparo estructural de las autoridades.