Mientras el mercado de pases sigue activo, Boca Juniors analiza alternativas para reforzar el ataque. En ese contexto, Juan Román Riquelme sorprendió al avanzar por Adam Bareiro, jugador que pasó por River Plate, en 2024, sin dejar huella y que Marcelo Gallardo dejó marchar.
La necesidad de sumar un centrodelantero volvió a instalarse en el Mundo Boca. Con un calendario exigente y el Torneo Apertura en marcha, la dirigencia considera prioritario reforzar el frente de ataque. En ese escenario apareció el nombre de Bareiro, actualmente en Fortaleza, como una opción que fue primero fue ofrecida y analizada en las oficinas de Brandsen 805.
Según indormó el periodista César Merlo, Boca realizó una consulta formal y evalúa presentar una propuesta cercana a los 3 millones de dólares por el 100% del pase. El paraguayo, que en la actual temporada suma goles en la Serie B de Brasil, aparece como una alternativa dentro de un abanico más amplio de opciones que maneja el club.
Más allá del interés inicial, en Boca insisten en que no habrá movimientos apresurados. La búsqueda de un goleador continúa, pero Bareiro aparece hoy como la principal carta, caídas las chances de los extremos que buscó. El club prioriza perfiles que se adapten rápido y puedan marcar diferencias inmediatas.
El paso sin impacto de Bareiro por River
La mención de Bareiro no pasa inadvertida por su antecedente reciente en River. El delantero llegó a Núñez en 2024 con expectativas altas, pero su ciclo estuvo lejos de lo esperado: no convirtió goles en 17 partidos oficiales y perdió rápidamente terreno en la consideración del cuerpo técnico de Gallardo.
Esa etapa terminó marcando su carrera. Sin continuidad ni confianza, Bareiro salió del club y continuó su recorrido primero en Qatar y luego en Brasil. En fortaleza, el delantero marcó en su primera temporada 10 goles en 20 partidos, pero en el inicio del 2026 perdió lugar en la segunda categoría y su salida no es compleja.
El antecedente con San Lorenzo y la decisión clave
El vínculo entre Bareiro y Boca no es nuevo. A mediados de 2024, cuando el delantero vestía la camiseta de San Lorenzo, el "Xeneize" había presentado una oferta incluso superior a su cláusula de salida. Sin embargo, el Ciclón rechazó negociar con Boca por una cuestión política y deportiva.
Paradójicamente, tiempo después River logró incorporarlo por una cifra menor. Esa situación dejó una herida abierta en el mercado local y explica, en parte, por qué el nombre del paraguayo genera ruido cada vez que vuelve a sonar en La Ribera.
Riquelme, atento a oportunidades de mercado
Desde la conducción futbolística de Boca, Riquelme mantiene una postura clara: escuchar opciones, analizar contextos y decidir sin apuros. En este caso, el nombre de Bareiro fue acercado nuevamente, pero las primeras respuestas internas fueron cautas.
“Lo ofrecieron, pero hoy Boca no lo piensa como prioridad”, deslizaron desde el entorno dirigencial. La evaluación pasa tanto por el rendimiento reciente como por el impacto que podría tener su llegada en un plantel que ya cuenta con alternativas ofensivas.
