La figura de Alejandro Mancuso volvió a quedar en el centro de la escena por una denuncia que sacudió al fútbol de Brasil. Una investigación periodística señaló al exasistende de Diego Maradona en la Selección Argentina como uno de los protagonistas de una presunta estructura destinada a comercializar licencias de entrenador sin cumplir con los requisitos académicos establecidos por la Asociación de Técnicos del Fútbol Argentino (ATFA).
La investigación fue difundida por la periodista Joanna de Assis, de UOL, a partir de audios, conversaciones y documentación que formarían parte de una supuesta operatoria para conseguir licencias de DT de manera irregular.
Según la denuncia, Mancuso habría ofrecido a distintos interesados un mecanismo denominado “trámite urgente”, mediante el cual era posible acceder a las licencias C, B, A y PRO sin atravesar previamente todas las instancias de formación exigidas.
El costo de ese procedimiento rondaría los 20.000 dólares y, de acuerdo con la investigación, los certificados podían ser entregados en cuestión de días. La particularidad era que los interesados no debían completar los cursos, evaluaciones y prácticas correspondientes al proceso habitual.
El caso tomó especial dimensión por los nombres que aparecen relacionados con la investigación. Entre ellos figuran reconocidos exfutbolistas como Thiago Silva, Roberto Carlos, Felipe Melo, Alex de Souza, Diego Lugano, Luiz Gustavo, Paulinho, Paolo Guerrero y Dejan Petkovic, entre otros.
Mancuso se habría presentado como “director internacional” de ATFA
Uno de los puntos centrales de la denuncia está relacionado con el supuesto vínculo entre Mancuso y la entidad argentina que regula la formación de entrenadores.
De acuerdo con la investigación publicada en Brasil, el exfutbolista de Boca y Flamengo, entre otros, se habría presentado ante los interesados como “director internacional” de la ATFA. Además, habría asegurado que contaba con contactos dentro de la institución que le permitían acelerar la entrega de las licencias.
La respuesta de la Asociación de Técnicos del Fútbol Argentino fue contundente. La ATFA negó que Mancuso forme parte de su estructura dirigencial y aclaró que no tiene autorización para actuar en representación de la institución. Además, sostuvo que los certificados mencionados en la investigación carecen de validez y son falsos.
La entidad también explicó cómo funciona su sistema de formación. Para alcanzar la licencia PRO, los entrenadores deben atravesar distintas etapas, con cursos, evaluaciones y prácticas. Tener una trayectoria como futbolista profesional no permite saltear esas exigencias.
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Qué se sabe hasta ahora de la denuncia en Brasil
La investigación periodística todavía no derivó en una resolución judicial que determine responsabilidades. Por eso, las acusaciones contra Alejandro Mancuso deben ser entendidas dentro del marco de una denuncia periodística y de una presunta operatoria, no como hechos judicialmente comprobados.
El interrogante central pasa ahora por determinar la validez de las licencias que algunos exfutbolistas podrían haber obtenido a través del mecanismo denunciado.
La propia ATFA sostiene que los certificados cuestionados no cuentan con respaldo oficial. Al mismo tiempo, la investigación puso bajo la lupa un supuesto negocio que habría utilizado el nombre y el prestigio de una institución reconocida en la formación de entrenadores para comercializar documentación que, según la asociación, no tendría validez.
El caso, por lo tanto, excede la figura de Mancuso. También abre una discusión sobre el control de las licencias profesionales, el acceso de los exjugadores al mundo de la dirección técnica y la utilización de nombres e instituciones reconocidas para respaldar supuestos trámites.
En medio del impacto que generó la investigación en el fútbol de Brasil, Alejandro Mancuso vuelve a quedar bajo la lupa. Esta vez, por una denuncia que todavía no tiene una definición judicial, pero que ya instaló preguntas sobre certificados, dinero y una presunta estructura para obtener títulos de entrenador por fuera del camino establecido.
Una vieja disputa con Maradona que volvió a quedar en el recuerdo
El caso también recuperó un episodio ocurrido después del Mundial de Sudáfrica. En 2013, Maradona había denunciado penal y civilmente a Mancuso por presuntas estafas reiteradas y por el uso de su imagen sin consentimiento. El conflicto tuvo como uno de sus puntos centrales un contrato acercado a Mancuso por una empresa china vinculada a los videojuegos.
La compañía pretendía utilizar a Maradona como imagen publicitaria y, según los antecedentes incluidos en el documento, había entregado el contrato a Mancuso porque entendía que era ayudante y agente del entonces entrenador de la Selección Argentina.
Maradona, sin embargo, sostuvo que nunca había firmado ese vínculo. La empresa china reclamó entonces los derechos de imagen porque contaba con un contrato rubricado, por lo que el exfutbolista debió someterse a una pericia caligráfica para demostrar que la firma no era suya.
Los representantes de la compañía declararon que el documento había sido entregado en mano en el domicilio de Mancuso y que posteriormente les fue devuelto firmado.
El pasado de Mancuso junto a Maradona
El impacto de la denuncia también se explica por quién es el protagonista. Alejandro Mancuso construyó una extensa carrera como futbolista y pasó por clubes de Argentina y Brasil. Entre ellos estuvieron Boca, Flamengo y Palmeiras. También formó parte de la Selección Argentina que ganó la Copa América de 1993 y disputó el Mundial de Estados Unidos 1994.
Pero su nombre quedó especialmente asociado al de Diego Maradona. Después de retirarse como futbolista, Mancuso se convirtió en uno de los colaboradores más cercanos del Diez durante su etapa como entrenador. Formó parte de su cuerpo técnico cuando Maradona dirigió a la Selección Argentina y lo acompañó durante el Mundial de Sudáfrica 2010.
Aquella relación, que durante años fue muy cercana, terminó de manera conflictiva. La ruptura entre ambos derivó posteriormente en reclamos y presentaciones judiciales, y marcó el final de uno de los vínculos más conocidos del entorno de Maradona.
Ahora, más de una década después de aquel Mundial, el nombre de Mancuso vuelve a aparecer relacionado con una denuncia que tiene como escenario principal al fútbol de Brasil.
