El empresario y productor teatral Sebastián Blutrach presentó la Fundación Teatro Picadero, un espacio que busca articular una respuesta firme y con sustento de datos duros a quienes repiten frases como "con la mía no" para temas referidos a la cultura. La primera acción de visibilización fue una encuesta abierta a integrantes del sector que arrojó datos abrumadores sobre el estado de precarización en el que viven los trabajadores, la falta de profesionalización del sector y la ausencia de políticas públicas que fomenten la maquinaria laboral. Cifras que hablan solas y un llamado de atención a las autoridades, frente a un panorama desolador de desfinanciamiento.
Medir la cultura argentina en números nunca ha sido una tarea fácil, ya que es un sector donde priman las viejas costumbres del hacer "por amor al arte" y las condiciones precarias a las que se someten muchos trabajadores. “Hay que seguir remarcando que la cultura devuelve mucho más de lo que recibe”, indicó Blutrach en diálogo con El Destape.
A Blutrach se le unieron un equipo de profesionales -más un consejo asesor integrado por figuras de áreas muy diversas como, por ejemplo, la actriz Lorena Vega y la economista Mercedes Marcó del Pont- para la elaboración de estrategias de acción que den a conocer cómo está el sector y dónde se encuentran las falencias más groseras. Este equipo lanzó como primera acción una encuesta para visibilizar la realidad de los trabajadores e instalar en los medios un tema áspero: la profesionalización de los actores.
“La cultura no es solamente la caricia del alma y la identidad de los pueblos; la cultura se puede medir en términos económicos”, sostuvo el director del Teatro Picadero. En base a 2.173 encuestados -de las artes escénicas, la música, el sector audiovisual y otros rubros del medio- se llegaron a algunas conclusiones alarmantes, un espejo del momento de crisis económico-social que se vive en el país.
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"Casi el 46% del sector está precarizado o trabaja sin percibir un sueldo"
Respecto al distribución por edad, la mayor concentración (71,4%) se da en la etapa económicamente activa (19 a 60 años) y, en particular, más de la mitad tiene entre 26 y 45 años. También, es importante destacar que en cuanto a la distribución geográfica, hay casos en todas las provincias del país, pero con predominancia notable en la Ciudad y la provincia de Buenos Aires (40% y 28% respectivamente). En segundo lugar aparece Córdoba (7,4%) y luego Santa Fe (4,5%), donde también hay variada producción cultural. El objetivo es claro: tratar de que sea un relevamiento lo más federal posible.
Uno de los puntos de la encuesta que genera más preocupación estipula que:
- Casi la mitad de los entrevistados (46%) realizan alguna actividad cultural pero no perciben remuneración por ello. Entre los que perciben ingresos, se identifica un contexto socio laboral precarizado e informal: sólo el 17% de quienes reciben paga por su actividad cultural lo hacen exclusivamente a través de un trabajo en relación de dependencia. El resto trabaja de manera independiente y combina diferentes actividades para alcanzar un ingreso digno. De esta manera, el pluriempleo es mayoritario: el 44% tiene tres trabajos o más.
“Todavía sigue existiendo el trabajo ‘por amor al arte’. Lo que más me preocupa es que en 10 años se precarizó muchísimo el sector cultural y todavía hay falencias en las maneras de contratación", reflexionó el empresario teatral, quien también pasó por la gestión pública antes de abocarse de lleno al Teatro Picadero, lugar donde confluyen una riquísima variedad de espectáculos comerciales e independientes para todos los públicos. Este "por amor al arte" suele asociarse a, por ejemplo, proyectos del teatro independiente, donde actores y equipos técnicos dejan sudor y lágrimas, y no en todos los casos reciben una retribución económica.
Aún así, Blutrach se arriesgó a deslizar una reflexión políticamente incorrecta cuando aseguró que "uno quisiera que ese trabajador tenga sus propios derechos, pero en la precarización aparece una potencia de creación muy fuerte” y lo comparó con el sistema de producción de teatro en España, donde no suelen montarse espectáculos a menos que aparezcan contratantes.
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Un momento político que no acompaña
La actualidad política y social se impone siempre, incluso a la hora de pensar una creación cultural y llevarla a cabo, y en la encuesta también pueden leerse algunas conclusiones que reflejan el malestar de quienes, contra viento y marea, intentan montar actividades como salidas económicas, a pesar de desde el Estado se recortan los accesos al fomento:
- En cuanto al clima social en el que se desarrollan las creaciones culturales, un tercio (32%) de las personas que respondieron la encuesta dijo haberse auto limitado en el último tiempo. Estas restricciones responden a diferentes motivos, que pueden agruparse en tres grandes miedos: a la censura del proyecto artístico (25%), a perder el trabajo (23%) y a recibir repudio por parte del público (22%).
- Respecto a las políticas públicas, ocho de cada diez entrevistados (el 82%) señaló que considera que el contexto político actual dificulta la realización de prácticas culturales. Se consultó entonces cuál es el tema más urgente a modificar de parte del Estado y un 52% consideró que la prioridad es restablecer los sistemas de financiamiento y fomento a la producción cultural.
A poco más de un mes para el fin del 2025 y con el debate de la reforma laboral en puerta -que anticipa escenarios difíciles para los trabajadores argentinos- el futuro cercano de quienes se dedican a la cultura parece incierto. La motosierra avanza, ¿y el pueblo reacciona?
- El informe completo puede verse en el sitio web de Fundación Teatro Picadero.
