Dick Matena fue un autor increíblemente versátil, nacido en La Haya (Países Bajos) el 24 de Abril de 1943. Ayer se dio a conocer la triste noticia de su fallecimiento, ocurrido el lunes 26, en esa misma ciudad.
Matena hizo todo tipo de historietas, desde material infantil en el estilo del maestro Martin Toonder (en cuyo estudio se inició como asistente a los 17 años), hasta cosas loquísimas e inexplicables, que aparecían en las antologías de comics para adultos como Heavy Metal o Comix Internacional. En esta época incluso se trasladó a España, para entablar un vínculo más cercano con Josep Toutain, el editor que -además de publicarlo en la península- vendía sus historietas a otros mercados a través de su agencia, Selecciones Ilustradas. Más tarde se radicaría unos años en Bélgica.
Si bien es conocido sobre todo como artista integral, Matena también trabajó como guionista para editoriales del Reino Unido. Allí le tocó escribir (con pseudónimo) varios álbumes de Storm, la serie de aventuras que dibujaba Don Lawrence. Más tarde se haría cargo de los dibujos de un spin-off de la famosa serie llamado Kronieken van de Tussentijd. También escribió historietas con los personajes de Disney para editoriales europeas. En 1997, puso fin a su carrera en el campo del comic para adultos y volvió a concentrarse en la historieta infantil, principalmente en la serie Tom Puss, que fue publicada en varias revistas europeas apuntadas al segmento infantil, incluyendo la versión de Donald Duck que se edita en Países Bajos.
En su período más experimental, Matena brilló y deslumbró con sus puestas en página extrañas, su aplicación surrealista del color y sus argumentos de alto impacto. Se fue un autor de un talento increíble.


