El Gobierno boliviano salió al cruce y aclaró su postura en torno a la polémica impulsada desde su par argentino para restringir la cobertura de salud a extranjeros en nuestro país, a partir del pedido de un convenio de reciprocidad.

El Ministerio de Relaciones Exteriores de Bolivia explicó que su par de Salud había respondido cuál era la normativa vigente en materia de cobertura de salud y recordó que el tema no se encontraba en la agenda bilateral entre ambos países que se elaboró el 15 de enero de este año en Santa Cruz de la Sierra. Es decir, el Gobierno argentino no le había mencionado este tema a Evo Morales y no recibió hasta el momento propuesta concreta de un convenio.

Por ello, agregan en la nota, el embajador argentino en el país limítrofe "expresó disculpas al gobierno de Bolivia por los inconvenientes ocasionados". Y agregan que están "dispuestos a analizar cualquier propuesta que se plantee en el marco de la práctica diplomática".

Esto hace referencia a la respuesta del Ministerio de Salud de Bolivia a su par argentino, en el cual detallaban que, según las leyes de Bolivia, cualquier "habitante o estante (sic)" en territorio boliviano que se encuentre en determinados grupos poblacionales tiene garantizada la atención sanitaria en aquel país. Entre ellos, menciona a mujeres embarazadas, niños, ancianos y discapacitados sin seguro de salud. "Por lo tanto, no corresponde la suscripción del citado convenio", agregaba la nota.

Esto le sirvió al Gobierno a plantear la supuesta necesidad de restringir el uso de la salud y educación pública para extranjeros. A la avanzada de la provincia de Jujuy de cobrar un seguro de salud para extranjeros se le suma el proyecto de ley de un diputado radical para cobrarle el uso de la salud y la educación pública a los habitantes de otros países que vengan a la Argentina.