Dejar el celular a cambio de una cerveza: la particular propuesta en Mar del Plata para "desconectar" de las redes

Nuestro cerebro no está diseñado para la conexión digital continua, pero los argentinos pasamos entre seis y nueve horas diarias frente a una pantalla. ¿Qué pasa si dejamos el celular por un rato? una famosa marca de cerveza se hizo esa pregunta y lo llevó a la práctica a través de una experiencia social que puso en valor el disfrute del presente.

26 de enero, 2026 | 10.48

Durante unas horas, en Mar del Plata, pasó algo que parece simple pero es poco habitual: personas compartiendo una cerveza sin la necesidad de mirar el celular. Al principio: desconcierto. De a poco, miradas relajadas, tragos más largos y charlas improvisadas. No fue casualidad. Fue una experiencia que puso en pausa la pantalla para darle lugar a lo real.

Distintos estudios vienen advirtiendo sobre el impacto de la hiperconectividad en nuestra vida cotidiana. Según una investigación del Laboratorio de Investigación en Neurociencias y Ciencias Sociales (LINCS) de la Universidad de Flores, más del 60% de los argentinos presenta algún nivel de dependencia al celular, mientras que un 25% se ubica en niveles altos. El uso intensivo del teléfono se asocia a menor disfrute de experiencias reales. Al mismo tiempo, la evidencia muestra que los encuentros cara a cara generan mayores niveles de bienestar emocional: distintos estudios señalan que la felicidad en interacciones presenciales puede aumentar entre un 20% y un 40% en comparación con los intercambios digitales. Un dato que vuelve a poner en valor esos pequeños gustos, como compartir una cerveza, que se disfrutan mucho más cuando estamos realmente presentes.

Dejar el celular a cambio de una cerveza: la particular propuesta en Mar del Plata para "desconectar" de las redes.

Estos datos dialogan con investigaciones de la Universidad de Buenos Aires y observatorios de juventud, que señalan cómo la hiperconectividad impacta en la construcción de identidad y en la capacidad de estar presentes en el aquí y ahora. La ciencia lo confirma: cuando la atención está fragmentada, las emociones también. En ese contexto, Andes Origen llevó adelante una activación que invitó a comprobar el placer de conectar con el mundo real, en primera persona. Una máquina expendedora distinta propuso una consigna simple pero potente: soltar el celular por unos minutos para disfrutar del momento. Solo la experiencia.

“Andes Origen nació con una idea muy clara: crear una cerveza pensada para esos momentos que parecen simples, pero que valen mucho. Un gustito. Una buena charla, una cerveza helada, un lindo lugar. Y creemos que ese momento se pierde cuando estamos más atentos al celular que a lo que está pasando alrededor. Con esta acción quisimos volver a eso: a usar la cerveza como facilitadora del encuentro, a estar presentes de verdad y a disfrutar al 100% una experiencia cotidiana que hoy no siempre sucede”, señaló Soledad Azarloza, Directora de Marcas Premium de Andes Origen.

Las personas se acercaron a la máquina donde para tomar una cerveza no hacía falta ni dinero ni tarjetas, solo dejar el celular por un cuarto de hora. La respuesta fue lenta pero intensa y contagiosa. Al principio duda; dejar el teléfono en la máquina tenía el peso de soltar algo preciado. De a poco, los que se animaban comenzaban a hablar entre ellos, o simplemente a contemplar el mar en silencio. Las miradas se relajaron y los tragos se hicieron más largos. Algunos volvían a los quince minutos reloj a buscarlo, pero hubo otros que se pasaron del tiempo propuesto y volvieron a la media hora o más. Muchos participantes coincidieron en la sensación de presencia recuperada:

“Empecé sintiendo que me faltaba algo, tocándome el bolsillo, pero al rato bajó la ansiedad y cuando se terminó el tiempo tuve ganas de que fuera mucho más” Cuenta Edith de Lanús, de paseo en Mar del Plata por el fin de semana. A la tarde una sorpresa inesperada se acopló a la experiencia, Nahuel Pennisi estaba dando un show a pocos metros de la máquina expendedora. Varios participantes se acercaron a escuchar, tomando una cerveza, sin sacar fotos y sin filmar.

Dejar el celular a cambio de una cerveza: la particular propuesta en Mar del Plata para "desconectar" de las redes.

“Puedo decir que hace mucho tiempo no disfrutaba algo sin estar con el celu en la mano, no me acuerdo cuando fue la última vez, y eso está mal. Gracias por recordarme que no todo lo bueno tiene que pasar por ahí”, reforzó Leo, quien visitaba Mardel desde Tucumán.

Esta activación marca el comienzo de una serie de acciones con las que Andes Origen seguirá invitando a volver al encuentro real. Porque el gustito de lo auténtico no tiene precio, la marca continuará generando experiencias que promuevan desconectar para conectar, con la cerveza como protagonista y el disfrute compartido en el centro de cada momento.