Olvidate del frizz: así deberías peinar tu pelo antes de dormir para tenerlo siempre sano

Pequeños cambios en la rutina nocturna pueden marcar una gran diferencia en la salud del cabello. Cómo recogerlo antes de dormir para evitar el frizz, el quiebre y despertar con el pelo más prolijo.

27 de enero, 2026 | 18.18

Dormir también puede ser parte de la rutina de cuidado capilar. Aunque muchas veces no le damos importancia, la forma en la que llevamos el pelo a la cama influye directamente en cómo se ve al día siguiente: frizz, quiebre, puntas resecas o falta de definición suelen ser consecuencia de una mala fricción nocturna. La buena noticia es que con pequeños gestos antes de acostarte podés proteger el cabello y despertar con un look mucho más prolijo.

Durante la noche, el roce constante con la almohada y los movimientos involuntarios debilitan la fibra capilar, sobre todo en cabellos largos, teñidos, con rulos u ondas. Por eso, elegir el peinado adecuado antes de dormir puede marcar la diferencia entre un pelo apagado y uno más sano, suave y manejable.

El peinado nocturno que mejor cuida el cabello

Uno de los errores más comunes es dormir con el pelo suelto o, peor aún, húmedo. La opción más recomendada por especialistas es llevar el cabello recogido de forma suave, sin tensión ni elásticos rígidos. La clásica trenza floja, simple o baja, es una de las mejores aliadas: mantiene el pelo contenido, evita enredos y reduce el frizz sin marcar la fibra.

Otra alternativa eficaz es el rodete bajo y relajado, ideal para quienes buscan conservar la forma natural del cabello sin someterlo a tirantez. En ambos casos, lo clave es usar gomitas de tela, scrunchies de satén o seda, que no corten ni quiebren el pelo.

Sin embargo, no todo pasa por el peinado. Dormir sobre fundas de algodón puede aumentar la fricción y absorber la hidratación natural del cabello. Por eso, las fundas de satén o seda se volvieron un infaltable en las rutinas nocturnas: ayudan a reducir el frizz, conservan la humedad y cuidan la cutícula capilar. Si no tenés una, una solución práctica es envolver el pelo con un pañuelo de satén antes de dormir, especialmente útil para cabellos rizados o muy secos.

Un plus de cuidado antes de apagar la luz

Antes de recogerte el pelo, podés sumar unas gotas de aceite capilar liviano o una crema sin enjuague aplicada solo en medios y puntas. Esto crea una barrera protectora durante la noche y ayuda a despertar con el pelo más suave y brillante.

Peinarte antes de dormir no es solo una cuestión estética: es una forma simple y efectiva de cuidar el cabello mientras descansás. Con estos hábitos nocturnos, el frizz deja de ser un problema cotidiano y el pelo empieza a verse más sano sin sumar esfuerzo extra a la rutina diaria.