La industria del cine amaneció este lunes con una noticia devastadora. Una de las figuras más emblemáticas y respetadas de la cultura oriental, cuya trayectoria abarcó más de 60 años ininterrumpidos frente a las cámaras, falleció a los 74 años. Conocido por su imagen pública gentil, su talento versátil y una vida privada alejada de los escándalos, su muerte marca el fin de una era dorada para el cine de su país.
Se trata de Ahn Sung-ki, la superestrella de Corea del Sur apodada cariñosamente como "El Actor de la Nación". Según confirmaron fuentes oficiales del Hospital Universitario Soonchunhyang de Seúl y su agencia de representación, Artist Company, el intérprete falleció luego de una dura batalla de varios años contra un cáncer de sangre.
El adiós de un presidente y un récord inigualable
El impacto de su muerte fue tal que el presidente surcoreano, Lee Jae Myung, emitió un comunicado inmediato expresando sus condolencias. "Ya extraño su cálida sonrisa y su voz gentil", escribió el mandatario en su cuenta de Facebook.
Ahn debutó como niño prodigio en 1957, se retiró para estudiar vietnamita en la universidad y, tras no conseguir empleo corporativo, regresó a la actuación en 1977 para convertirse en leyenda. Protagonizó éxitos como Good, Windy Days, Two Cops y Silmido. Su talento lo llevó a ganar cinco veces el premio Grand Bell (el equivalente al Oscar en Corea) a mejor actor, un récord que nadie pudo igualar hasta la fecha.
