El cheesecake de frambuesas sin horno es una opción ideal para el verano, ya que combina frescura, sabor y practicidad en un solo postre. Al no requerir cocción, evita sumar calor a la cocina y permite disfrutar de una preparación liviana, con el contraste perfecto entre la cremosidad del relleno y el toque ácido y refrescante de las frambuesas.
Además, se trata de una receta sencilla y rápida, que no exige grandes habilidades culinarias ni demasiados ingredientes. En pocos pasos se puede lograr un postre vistoso y delicioso, ideal para preparar con anticipación y mantener en la heladera hasta el momento de servir, algo clave cuando se reciben invitados o se organiza una comida veraniega.
Otro de los grandes puntos a favor de este cheesecake es que suele gustar a todo el mundo. Su textura suave y su sabor equilibrado lo convierten en un clásico infalible para encuentros con amigos, reuniones familiares o celebraciones informales. El cheesecake de frambuesas sin horno demuestra que, con recetas simples y bien pensadas, se puede disfrutar de algo rico y fresco sin complicaciones.
Receta de cheesecake de frambuesas sin horno
Ingredientes para la base
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200 g de galletitas de vainilla
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100 g de manteca derretida
Ingredientes para el relleno
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400 g de queso crema
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200 ml de crema de leche
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120 g de azúcar
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10 g de gelatina sin sabor
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50 ml de agua
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1 cucharadita de esencia de vainilla
Ingredientes para la cobertura de frambuesas
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300 g de frambuesas frescas o congeladas
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3 cucharadas de azúcar
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Jugo de medio limón
Preparación
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Triturar las galletitas hasta que queden bien molidas.
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Mezclarlas con la manteca derretida hasta obtener una mezcla húmeda.
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Cubrir la base de un molde desmontable presionando bien.
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Llevar a la heladera mientras se prepara el relleno.
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Hidratar la gelatina sin sabor con el agua y disolverla a baño María o microondas sin que hierva.
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Batir la crema de leche hasta punto chantilly suave.
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En un bowl, batir el queso crema con el azúcar y la esencia de vainilla hasta que esté bien cremoso.
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Incorporar la gelatina tibia a la mezcla de queso, mezclando bien.
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Agregar la crema batida con movimientos envolventes hasta integrar.
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Volcar el relleno sobre la base y alisar la superficie.
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Llevar a la heladera por al menos 4 horas, hasta que esté firme.
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Colocar las frambuesas, el azúcar y el jugo de limón en una cacerola.
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Cocinar a fuego bajo durante 10 minutos, hasta que se forme una salsa espesa.
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Dejar enfriar y volcar sobre el cheesecake ya firme.
