Florencia Peña fue objeto de muchas críticas en los últimos días, luego de sus dichos en una entrevista con Nilda Sarli para el ciclo Mil Vidas. La actriz explicó que prefiere bajar al exterior "porque puedo hacer cosas que no hago acá, si me voy de viaje a Mendoza me tengo que bancar que la gente me pida fotos, se sienta con derecho a tocarme o a abrazarme".
En esa misma línea, señaló en la nota: "Para mí la fama es una mochila un poco compleja. Yo soy muy fóbica, tengo fobia social y me cuesta un montón". Ambas precisiones generaron opiniones divididas: desde los que entendían las necesidades o preferencias de la mediática, hasta los que reprobaron su rechazo a la fama o tomaron a mal sus palabras para con los fanáticos. Es por eso que decidió romper el silencio y defenderse del oprobio.
¿Qué dijo Flor Peña tras sus dichos sobre la fama?
En diálogo con LAM, dejó en claro primeramente que es "famosa desde hace muchísimo tiempo", por lo que tuvo que convivir "con la fama desde lugares complejos". "Yo hablo de mí, desde mi vivencia. Siempre fui muy tímida desde chiquita, tuve que trabajar con eso, tuve que entender que la consecuencia de lo que había elegido hacer era la fama”, mencionó.
Luego, hizo hincapié en un punto fundamental que evidenció en la charla con Sarli: “Sufro mucho con las masas, cuando hay mucha gente. Tuve ataques de pánico cuando se acercaba mucha gente y tengo que tratar de respirar y de entender que está todo bien. Lo que conté en esa entrevista, sin ponerme en el lugar de víctima... ¿cómo no voy a poder decir que la fama no me ha pesado?". Además, aclaró que ser una "fóbica social" no significa "que odie a la gente, al público”.
Contó también que "a veces me cuesta bancar las cosas que dicen de mí”, recordando con la voz resquebrajada que tuvo "un papá, que ya no está, y una mamá que siempre me educaron para estar sobre la tierra. Me acuerdo a mi papá diciendo ‘Flor, no llores, acá estamos’. Nunca me voy a olvidar cuando me miraba a los ojos diciéndome ‘no hiciste nada malo, hija'. Se lo voy a agradecer siempre”.
Finalmente, para darle sustento a lo que siento sobre la fama, explicó: "Cuando era muy chica, tenía tetas muy grandes y me llamaban ‘la pechocha’. No me banqué esa exposición. Era muy fuerte para mí salir a la calle, sentía mucho acoso por eso. Como no existía la mirada feminista y el feminismo que existe hoy, estaba bien visto que la gente me tratara de tetona; que me invitaran a programas por tetona o que me trataran como la tetona de la tele".
