Truco casero clave: la preparación con detergente y azúcar que recomienda usar para eliminar la grasa

Se trata de una preparación más sustentable, económica y poderosa que otros productos químicos. Cómo hacerla y para qué usarla.

18 de marzo, 2026 | 19.00

Hay muchísimos trucos caseros para limpiar, pero uno se destaca para ser la solución perfecta para combatir la grasa cuando el jabón no es suficiente: la mezcla de azúcar y detergente. Se trata de una preparación sustentable, que se hace con elementos que seguro tenés en tu casa y que sirve para cualquier suciedad difícil, ya sea en las manos o hasta en los utensilios de cocina.

Alta Data | ¿Alberto mete más cambios en el Gabinete?

¿Cómo se prepara la solución de azúcar y detergente?

En los momentos en los que el detergente solo no da abasto, existe una solución casera, económica y súper efectiva que podés armar en un segundo con lo que tenés en la alacena. La combinación de detergente y azúcar es el secreto mejor guardado de los talleres mecánicos y de quienes aman la cocina. Se trata de lógica aplicada a la limpieza, donde las propiedades químicas de uno y la textura física del otro se potencian al máximo.

El detergente y azúcar es clave para deshacerse de la grasa acumulada sin rayar superficies

El detergente de platos está formulado específicamente para romper las moléculas de aceite y grasa. Su función es rodear la suciedad para que el agua pueda arrastrarla. Sin embargo, cuando la grasa está muy "agarrada" a un elemento de cocina o se metió en los poros de la piel, por ejemplo, arreglando el auto o tu bicicleta, el químico necesita una ayuda extra para desprenderla.

Ahí es donde entra el azúcar: los granitos actúan como un exfoliante mecánico. Al frotarlos contra la superficie (ya sean tus manos o una olla), generan una fricción suave que remueve los residuos sin necesidad de usar virulana o cepillos que puedan lastimar tus manos o rayar tus ollas. 

En caso de que lo uses para tus manos, además, una gran ventaja es que el azúcar ayuda a que el detergente no te deje las manos tan ásperas. Al contener derivados del ácido glicólico y actuar como humectante, compensa un poco la agresividad del jabón, dejando la piel más suave después del lavado.

Paso a paso: cómo preparar el limpiador casero de azúcar y detergente

Para armar esta solución no necesitás comprar nada raro, ni gastar de más. La pasta limpiadora se puede preparar en casa de manera muy simple: 

  1. Buscá un recipiente chico: puede ser un pocillo de café o cualquier frasquito que tengas a mano.
  2. Dosificá los ingredientes: colocá dos cucharadas de detergente común y sumale una cucharada de azúcar (el tipo que tengas).
  3. Mezclá con cuidado: la clave es integrar ambos elementos suavemente. No batas demasiado porque la idea es que el azúcar no se disuelva. Necesitás que los granitos sigan enteros para que cumplan su función de "lija" suave.

La mezcla limpiadora de azúcar y detergente se puede usar en las ollas con grasa acumulada y en las manos (Créditos: Freepik)

¿En qué situaciones se recomienda usarla?

  • Para tus manos: si estuviste trabajando con pintura, pegamento o grasa de motor, ponete un poco de la mezcla en las palmas secas. Refregá bien, haciendo hincapié en las zonas más sucias, y después enjuagá con abundante agua tibia.
  • Para las ollas y sartenes: si tenés una capa de grasa vieja que no sale con la esponja común, podés usar esta preparación. Te permite fregar con fuerza sin miedo a rayar el teflón o el metal, logrando un brillo mucho más profundo. Es una alternativa sustentable y barata que te puede salvar.