El viceministro de Justicia, Sebastián Amerio, informó que el Gobierno eliminó 60 formularios del régimen vigente del Registro Automotor como parte de un ambicioso plan para modernizar y simplificar el sistema registral. Esta medida busca agilizar y digitalizar los trámites vinculados a la registración de vehículos.
La reducción representa un recorte del 50 por ciento en la cantidad total de formularios utilizados, con un impacto directo en la disminución de la burocracia y los costos asociados. Según Amerio, esta iniciativa forma parte del Plan de Modernización que apunta a concentrar trámites en formatos unificados y a eliminar el uso excesivo de papel.
Cuánto se ahorra con este cambio en el registro Automotor
El ahorro estimado para los usuarios alcanza los 2.697 millones de pesos anuales, lo que implica un beneficio promedio cercano a 20.000 pesos por trámite. El viceministro destacó que "esta eliminación simplifica el esquema de registración, reduce costos y facilita procedimientos para los usuarios".
Entre los formularios dados de baja se encuentran documentos como la Cédula de Identificación para Autorizado a Conducir Motovehículos, certificados de importación para automotores y maquinaria agrícola, placas metálicas, solicitudes de inscripción, informes impositivos, denuncias de venta y registros de mandatarios, entre otros.
Además, la reorganización incluyó la unificación de ciertos instrumentos administrativos, como carátulas de formación de legajos, contratos prendarios y formularios de identificación de presentantes y mandatarios, buscando concentrar los procedimientos en formatos digitales y estandarizados.
Desde el Ministerio de Justicia remarcaron que esta medida se enmarca en una política gubernamental que impulsa la reducción de documentos físicos y la digitalización completa de los trámites, con la Dirección Nacional de los Registros Nacionales de la Propiedad del Automotor y de Créditos Prendarios liderando el proceso.
El plan de modernización continuará en las próximas etapas, profundizando la revisión de los procedimientos internos y adaptando los sistemas informáticos para lograr un registro automotor más ágil, transparente y accesible para todos los usuarios.
