El Gobierno nacional dispuso la ampliación de bonos y Letras del Tesoro tanto en pesos como en dólares. La medida llega un día después de que el Ministerio de Hacienda reconociera que el pago de intereses de la deuda se disparó un 230% de forma interanual, lo cual complica la cuentas públicas.

Según la resolución 149 del Ministerio de Finanzas, que conduce Luis Caputo, se amplió la emisión del Bono del Tesoro en Pesos por otros 30 mil millones de pesos. Se trata de un título público que se lanzó al mercado este año y tiene como fecha de vencimiento el 2020.

Pero además, Finanzas emitió dos Letra del Tesoro en dólares. Una, con vencimiento el 16 de marzo de 2018, por otros 450 millones de la moneda estadounidense. Y la segunda, de U$S300 millones, que vencerá en septiembre de 2018.

En total, son 30 mil millones de pesos y 750 millones de dólares más que se incrementa el pasivo del Estado nacional.

La emisión se lleva a cabo un día después de que el Ministerio de Hacienda difundiera el resultado fiscal de fiscal de julio, en el que destacó que el déficit fiscal primario se redujo un 9,3% de forma interanual, bajando de $24.366 a $22.090 millones. En el acumulado interanual,en cambio, el déficit fiscal primaria creció un 21,3%.

Sin embargo, los datos más negativos se dan en el resultado financiero, que es aquel que tiene en cuenta el pago de la deuda para la cuenta final. Allí, en el mes de julio el pago de intereses se disparó un 230%, subiendo de 3.200 a 10.600 millones de pesos. En el acumulado enero-julio de este año vs enero-julio 2016, este ítem experimentó un alza del 77%, lo que habla de una situación complicada.