Las VPN (redes privadas virtuales) se utilizan para proteger la navegación, cambiar la ubicación virtual o acceder a contenido restringido. Sin embargo, puede surgir la necesidad de cambiar de servidor, de país o incluso de proveedor. El procedimiento depende del dispositivo, pero la lógica general es similar.
Paso a paso para cambiar de VPN
- Desconectá la VPN actual: antes de modificar cualquier ajuste, ingresá a la aplicación o configuración y desactivá la conexión activa.
- Elegí un nuevo servidor o país: la mayoría de las apps permiten seleccionar otra ubicación dentro del mismo servicio. Esto cambia tu IP virtual sin necesidad de reinstalar nada.
- Si querés cambiar de proveedor, desinstalá la VPN anterior: en este caso, eliminá la aplicación actual para evitar conflictos de red.
- Instalá la nueva VPN desde la tienda oficial: descargala desde Google Play, App Store o el sitio oficial del proveedor. Evitá archivos de origen dudoso.
- Configurá la conexión y activala: iniciá sesión, otorgá permisos necesarios y conectate al servidor deseado.
En pocos minutos, tu tráfico pasará a través del nuevo servicio.
En qué dispositivos podés hacerlo
-
En Android, desde Ajustes > Red e Internet > VPN o desde la app instalada.
-
En iPhone, desde Configuración > VPN y gestión de dispositivos.
-
En PC o Mac, desde la aplicación correspondiente o el panel de red del sistema.
Qué tener en cuenta antes de cambiar
No todas las VPN ofrecen el mismo nivel de seguridad. Antes de migrar, revisá:
-
Política de registros (logs).
-
Ubicación legal de la empresa.
-
Velocidad y estabilidad.
-
Compatibilidad con streaming o gaming si es tu objetivo.
Además, recordá que una VPN no te hace anónimo al 100%, pero sí agrega una capa extra de protección. En definitiva, cambiar de VPN es simple. Lo importante es hacerlo desde fuentes confiables y entender por qué necesitás modificarla: mejor rendimiento, nueva ubicación o mayor seguridad.
