Cómo evitar caer en estafas digitales por el día de San Valentín

En la previa del 14 de febrero aumentan las estafas online con promociones falsas, phishing y engaños románticos que buscan robar datos y dinero.

13 de febrero, 2026 | 10.24

Cada año, el Día de San Valentín no solo dispara ventas de regalos y reservas en restaurantes. También crecen los intentos de fraude digital. Los ciberdelincuentes aprovechan el movimiento comercial y la carga emocional de la fecha para lanzar campañas más sofisticadas y difíciles de detectar.

Las modalidades más comunes incluyen sitios falsos con descuentos irresistibles, mensajes que simulan ser de empresas de envíos y hasta perfiles románticos creados para ganar confianza y luego pedir dinero. El problema es que muchos de estos engaños están cada vez mejor diseñados y utilizan técnicas de ingeniería social para parecer legítimos.

Las estafas más frecuentes en San Valentín

Durante esta fecha suelen repetirse algunos patrones:

  • Ofertas demasiado buenas para ser reales, especialmente en redes sociales.

  • Correos o mensajes que piden confirmar datos bancarios por supuestos problemas en una compra.

  • Enlaces a páginas que imitan tiendas reconocidas.

  • Perfiles en apps de citas que rápidamente llevan la conversación a pedidos de dinero o transferencias.

En muchos casos, los atacantes crean páginas casi idénticas a las originales, con logos, fotos y textos copiados, lo que dificulta distinguirlas a simple vista.

Qué hacer para no caer en el engaño

Hay medidas simples que reducen mucho el riesgo:

  • Verificar siempre la URL del sitio antes de ingresar datos personales.

  • No compartir códigos de verificación ni contraseñas por mensaje.

  • Desconfiar de promociones con descuentos extremos.

  • Activar la autenticación en dos pasos en cuentas bancarias y redes sociales.

  • Evitar transferencias de dinero a personas que solo se conocen online.

Otro punto clave es no actuar con urgencia. Muchas estafas presionan con frases como “últimas unidades” o “oferta por tiempo limitado” para forzar decisiones rápidas.

En definitiva, San Valentín es una fecha ideal para celebrar, pero también un momento donde conviene extremar cuidados. Unos minutos de verificación pueden evitar pérdidas económicas y exposición de datos personales. La mejor defensa sigue siendo la información y la prudencia frente a mensajes o promociones sospechosas.