Durante años dimos por sentado que atrás de cada página web había una persona tipeando. Un estudio reciente del Pew Research Center viene a romper esa idea de raíz, y el número que arroja es contundente.
El centro de estudios analizó 490.000 páginas web en inglés de los últimos cinco años, tomadas del archivo Common Crawl, y las pasó por Open Pangram, una herramienta que detecta escritura automatizada. En la muestra de julio de 2026, el 9,6% de todas las páginas mostró señales fuertes de haber sido escrita o editada en profundidad por IA. La cifra parece chica hasta que se filtra el ruido: internet tiene décadas de contenido que ninguna máquina pudo haber tocado.
El dato que cambia la escala
Cuando Pew se queda solo con las páginas publicadas después de noviembre de 2022 —el mes en que ChatGPT salió al mundo—, el número se dispara: el 35% de las páginas nuevas muestra autoría o edición de inteligencia artificial. Es decir, más de un tercio de todo lo que se escribió en internet desde entonces ya pasó, de alguna forma, por una máquina.
No todos los rincones de la web se parecen
El reparto no es parejo. En los dominios comerciales (.com), el 9,4% de las páginas tiene marcas de IA. En los .org, la mitad: 4,6%. En cambio, en sitios académicos (.edu) y gubernamentales (.gov) apenas se llega al 1% y al 0,8%. Antes de que apareciera ChatGPT, los cuatro tipos de dominio estaban prácticamente empatados, todos por debajo del 1,1%. La conclusión salta sola: donde hay negocio de volumen, escribe la máquina; donde hay reputación institucional en juego, sigue escribiendo una persona.
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Internet también empezó a "sonar" distinto
El estudio también midió la huella lingüística de los textos. El uso de la raya larga casi se duplicó desde 2023, la coma de Oxford creció un 63% y palabras típicas de los modelos de IA más que duplicaron su frecuencia. Aun así, Pew aclara que el volumen no es lo mismo que visibilidad: otro relevamiento de la consultora Graphite había encontrado que el 86% de los resultados que aparecen en Google sigue siendo de autoría humana, y que los chatbots citan fuentes humanas en el 82% de los casos.
