Por nuevos incendios en las islas, se perdieron otras 10 mil hectáreas de humedales

Los fuegos afectan el sur de Santa Fe y el norte de la provincia de Buenos Aires. Ambientalistas denuncian que los faros de conservación anunciados el año pasado no avanzaron y reclaman por la Ley de Humedales.

30 de agosto, 2021 | 21.41

Rosario y otras localidades de la región ubicadas a la vera del Paraná fueron visiblemente afectadas durante los últimos días por los incendios de intencionales que están devastando las islas en jurisdicción de Entre Ríos, siendo las más perjudicada Villa Constitución. La atmósfera se volvió irrespirable por el humo de las quemas, que invadió las ciudades ubicadas en la zona del Delta, en la que se perdieron 10 mil hectáreas más de humedales. Los fuegos dispararon una respuesta inmediata de ambientalistas y vecinos, que cortaron el domingo el puente Rosario-Victoria que comunica Santa Fe con Entre Ríos a modo de protesta y en reclamo de que se sancione una ley de protección para detener el ecocidio.

Si bien se registraron fuegos en el centro santafesino, desde Coronda y hasta cerca de la capital provincial, el más importante se ubicó en el norte de la provincia de Buenos Aires, frente a San Nicolás, y el viento provocó el "efecto pluma" que afectó toda la zona que bordea el río en el sur de Santa Fe. Según informaron autoridades del Ministerio de Ambiente de la provincia a El Destape, el foco frente a San Nicolás comenzó hace unos 20 días y es similar al que sufrió Rosario el año pasado, con “dimensiones extremas”. En el lugar trabaja personal del Sistema Nacional de Manejo del Fuego, y brigadistas de las provincias de Entre Ríos y Buenos Aires con la ayuda de helicópteros.

Crédito de fotografía: Cecilia Calvani - @ceci1416

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En tanto, unos 50 brigadistas trabajan en una serie de focos frente a la ciudad de Santa Fe. “Allí se elabora un informe para intervenir a través de Fiscalía, porque según los técnicos los incendios han sido intencionales”, dijo la ministra de Ambiente de Santa Fe, Erika Gonnet. La funcionaria expresó que si bien “la situación es extrema con la sequía”, hay problemas que “no tienen que ver con el cambio climático”, y en ese sentido informó que su cartera se ha comunicado con los jueces de la causa y las autoridades de Entre Ríos para investigar qué sucedió para que los incendios tengan estas características. “Tiene que haber una intervención fuerte de la Justicia”, reclamó.

Piquete ambiental

En este marco, la Multisectorial Humedales cortó el tránsito en la estratégica conexión entre ambas provincias para exigir que se ponga fin a los focos que están arrasando territorios que pertenecen a privados donde se desarrollan actividades agroganaderas, situación agravada por la extrema bajante del río. Los ecologistas advirtieron la falta de respuesta luego de la caravana y manifestación realizada frente al Congreso de la Nación para pedir el urgente tratamiento del proyecto que proteja la zona. El reclamo no hizo mella en la agenda política, y la iniciativa permanece "cajoneada" en la Comisión de Agricultura y Ganadería desde hace un año y podría perder estado parlamentario a fin de 2021.

“Debe primar el bien común antes que los intereses particulares de algunas personas”, recalcó Julieta Bernabé, integrante de la multisectorial. Además, recordó que “los humedales son clave para el acceso al agua, el acceso al aire limpio, la regulación de inundaciones, de reserva de biodiversidad; innumerables funciones”. Por su parte, dijo que los nuevos focos de incendios “son bestiales" y dijo que en los últimos días se perdieron 10 mil hectáreas más de humedales”. “Hacemos responsables a los gobernadores de Santa Fe, Omar Perotti, y de Entre Ríos, Gustavo Bordet, porque ante las denuncias poco han hecho”, manifestó.

Por eso, avisaron que probablemente repetirán los piquetes otros fines de semana para intensificar los reclamos porque “el ecocidio no se detiene y seguimos sin respuesta de gobernantes, legisladores y legisladoras”. “Deben responder a toda la población que está muy preocupada por la bajante histórica del río y por los humedales que estamos perdiendo. Son los que nos dan de beber, los que están mitigando las consecuencias del cambio climático”, advirtieron. Los ambientalistas pujan por una ley “que regule qué actividades se pueden llevar adelante”, ya que los humedales "están amenazados, cuando no devastados, por incontables actividades productivas que el mismo Estado está habilitando".

Sobre el hecho consumado

"Esto sucede desde hace 20 años, pero el año pasado se desmadró. Después de toda la movida que se hizo, hace exactamente un año Nación anunció cinco faros de conservación que protegerían y prevendrían en 80 kilómetros a la redonda", explicó a El Destape Fernanda Del Carlo, integrante del colectivo de vecinos autoconvocados Salvemos los Humedales de Villa Constitución, que sufrió fuerte el humo (la guardia pediátrica de la ciudad colapsó por las consultas de niños afectados) y fue justamente el lugar desde donde se hizo el acto de lanzamiento de la propuesta en agosto de 2020. Sin embargo, por el momento todo quedó solo en proyectos para establecer un faro en la reserva natural Isla del Sol. "Todo lo que se podría haber evitado, no se hizo", se quejó.

En la misma línea, Diego Martín, presidente del Concejo Deliberante de Villa Constitución, rescató el trabajo del personal de Protección Civil una vez que está prendido fuego el Delta, pero apuntó que "el nivel de articulación es prácticamente nulo" con Ambiente en cuanto a políticas de prevención. "El Piecas (Plan Integral Estratégico para la Conservación y Aprovechamiento Sostenible en el Delta del Paraná) supuestamente se revitalizó, pero se ve muy poco y es no vinculante para las provincias. Y respecto de los faros, no se sabe bien de qué se trata el programa, y su implementación es nula", apuntó.

Del Carlo advirtió que esas políticas son las que deberían haber avanzado para prevenir la situación actual, mientras el extremo sur del río se convierte en una bóveda roja, se suceden las bicicleteadas y caravanas náuticas para concientizar, y pululan por las redes los memes de carpinchos, ante un panorama de destrucción sin vuelta atrás. "No sirve montar un operativo cuando está todo quemado. Si durante un año lo del faro no fue para ningún lado, había que convocar gente que sepa sobre manejo del fuego y crear logística e invertir. Sin eso, todo se reduce a esperar a que nos ayude una tormenta", reclamó.

Los faros debían estar ubicados, además de Villa Constitución, en otros puntos de Santa Fe (Puerto Gaboto, sede del parque nacional Islas de Santa Fe) Entre Ríos (la reserva Isla Charigüé, frente a Rosario y el parque nacional Pre Delta) y Buenos Aires (parque nacional Ciervo de los Pantanos, a la altura de Campana). Se trataba de antenas de detección de humo, drones, equipos satelitales, y lanchas para monitorear la presencia de fuego. Pero no hubo avances significativos desde el anuncio. "No hay una voluntad política firme de avanzar en la prevención. La Ley de Humedales debe tener un tratamiento prioritario y es una cuestión vital de salud", concluyó el concejal socialista.

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