Piel joven y tensa: las 3 frutas que estimulan la producción de colágeno para prevenir arrugas

Estas son las tres frutas que los expertos aconsejan comer para tener una piel joven y firme. Estimulan la producción de colágeno y previenen el envejecimiento cutáneo.

20 de enero, 2026 | 13.19

Tener una piel joven, firme y saludable puede ser un gran desafío a partir de los 25 años, cuando la producción de colágeno comienza a disminuir. Afortunadamente, existen frutas que estimulan la producción de colágeno, y que si se consumen a diario y en el marco de un estilo de vida saludable, pueden dar grandes resultados.

Es sabido que el colágeno se encuentra principalmente en alimentos de origen animal, pero también es cierto que ciertas frutas aportan nutrientes esenciales para que el cuerpo lo produzca de manera natural. Estas tres frutas son unas de las más recomendadas por especialistas en nutrición y dermatología.

Las 3 frutas que aumentan la producción de colágeno para la piel

1. Arándanos

Los arándanos tienen un alto contenido de antioxidantes, especialmente antocianinas, que ayudan a combatir el estrés oxidativo, uno de los principales factores del envejecimiento prematuro de la piel.

Su consumo regular ayuda a evitar la degradación del colágeno existente, manteniendo la firmeza y elasticidad cutánea. Por este motivo, muchos especialistas los consideran la fruta número uno para el cuidado de la piel desde adentro.

2. Kiwi

El kiwi se destaca por su elevado aporte de vitamina C, incluso superior al de muchos cítricos. Este nutriente es fundamental para que el organismo pueda sintetizar colágeno de manera eficiente.

Además, el kiwi contiene vitamina E y otros compuestos antioxidantes que favorecen la regeneración celular, mejoran la textura de la piel y ayudan a mantener un aspecto más tenso y saludable.

3. Naranja: un clásico que no falla

La naranja sigue siendo una aliada fundamental para la salud de la piel. Su gran aporte de vitamina C estimula la producción de colágeno y ayuda a proteger las fibras cutáneas del daño causado por la contaminación y la radiación solar. Incorporarla a la alimentación diaria contribuye a una piel más luminosa, uniforme y resistente al paso del tiempo.

Otros consejos para tener una piel joven y saludable

  • Usar protector solar todos los días: el protector solar no se negocia. La exposición al sol es una de las principales causas del envejecimiento prematuro. El uso diario de protector solar, incluso en días nublados o en invierno, ayuda a prevenir manchas, arrugas y la pérdida de colágeno. Lo ideal es usar mínimo factor 30 y reaplicarlo si hay exposición prolongada.

  • No fumar y evitar el alcohol: fumar acelera la degradación del colágeno y reduce la oxigenación de la piel, favoreciendo la aparición de arrugas y tono apagado. El consumo excesivo de alcohol, por su parte, deshidrata y puede generar inflamación. Si no cumplís con esta condición, ninguna rutina de skincare va a ser efectiva.

  • Dormir bien: durante el sueño, el cuerpo activa los procesos de regeneración celular. Dormir entre 7 y 8 horas por noche favorece una piel más luminosa, reduce la inflamación y ayuda a mantener la elasticidad. La falta de descanso, en cambio, se refleja rápidamente en ojeras, tono apagado y pérdida de firmeza.

  • Tomar mucha agua: mantenerse hidratado a lo largo del día contribuye a mantener la piel elástica y flexible. Una hidratación adecuada ayuda a mejorar la textura cutánea y a reforzar la barrera natural de la piel. No se trata solamente de tomar agua, sino también de reducir el exceso de alcohol y bebidas azucaradas.

  • Limpiar e hidratar la piel a diario: una rutina básica de limpieza e hidratación, adaptada al tipo de piel, ayuda a eliminar impurezas y a mantener el equilibrio cutáneo. La limpieza nocturna es especialmente importante para retirar restos de maquillaje, protector solar y contaminación.

  • Manejar el estrés: el estrés crónico puede reflejarse en la piel a través de brotes, irritación y envejecimiento prematuro. Incorporar actividades que ayuden a relajarse, como caminatas, respiración consciente o ejercicios suaves, ayuda a mejorar la piel, además de cuidar tu salud integralmente.