Caso Bastián: abogado denuncia que los frascos de las pericias "no eran vírgenes"

El abogado del conductor de la camioneta involucrada en el accidente reveló que los envases para analizar la sangre "eran reciclados de medicamentos", lo que genera dudas sobre una posible "contaminación". 

27 de enero, 2026 | 14.22

La investigación del caso Bastián, por el trágico accidente vial que dejó al niño de ocho años con gravísimas heridas, enfrenta un nuevo y polémico capítulo que pone bajo la lupa la credibilidad de las pruebas clave. Sebastián Riglos, abogado defensor de Manuel Molinari -conductor de la camioneta Amarok que colisionó contra el UTV en el que viajaba el menor y su papá junto a otras personas-, lanzó una grave acusación contra las autoridades: aseguró que los frascos utilizados para las pericias toxicológicas “no eran vírgenes” sino “reciclados de medicamentos”.

Esta revelación introduce una potencial fisura en el proceso investigativo. “Nos llamó la atención que los frascos no eran probetas vírgenes, eran reciclados de medicamentos”, afirmó Riglos con contundencia. El letrado argumentó que esta práctica, que atribuye a un sistema “falto de recursos” en la provincia, genera “dudas respecto a la contaminación en origen de esa sangre”

En las últimas horas se conoció que tanto la conductora del UTV como el propio Molinari, en su Amarok, dieron positivo en el control de alcoholemia. Por esa razón, Riglos hizo especial énfasis en una posible contaminación de las muestras para contrarrestar los resultados. Frente a esta situación, reafirmó la versión de su cliente quien “sigue sosteniendo y jurando -por lo más sagrado- que no había consumido alcohol hacía por lo menos 72 horas” previas al accidente ocurrido el lunes.

Los resultados oficiales, bajo un manto de sospecha

A pesar de la denuncia sobre la posible contaminación de las muestras, las autoridades dieron a conocer los resultados oficiales de los análisis de sangre realizados a los tres involucrados directos: Manuel MolinariNaomi Azul Quiróz -la joven que manejaba el UTV- y Maximiliano Jerez, padre del pequeño Bastián (quien todavía sigue internado en Mar del Plata luego de su sexta intervención quirúrgica).

Los números arrojaron que Quiróz presentaba una graduación alcohólica de 0,5 gramos por litro de sangre, un valor que supera el límite permitido para conducir. Por su parte, Molinari registró 0,2 g/l, también por encima del cero absoluto que él juraba mantener. En el caso de Jerez, los peritos no detectaron alcohol en su sistema.

Ante estos resultados y fundamentado en la presunta falta de asepsia del material, el abogado Riglos anunció que solicitará de forma urgente un “análisis complementario” para contrastar los datos y probar las presuntas fallas de la Justicia.

La contraparte y la sombra de una carátula más grave

Desde el otro lado de la mesa legal, Matías Morla, abogado defensor del padre de Bastián, también se refirió a las dificultades en la investigación, aunque enfocándose en otro aspecto: el polémico letrado cuestionó la demora en la realización de los exámenes toxicológicos. “Es extraño que no se haya hecho antes, seguramente fue por falta de insumos”, expresó en la misma línea que el defensor de Molinari.

Sin embargo, Morla intentó reforzar la validez del método de análisis sanguíneo en sí mismo explicando que “la sangre es muy precisa, por lo que nos dijo el perito el fin de semana. Con una gota de sangre, sale todo el espectro y se puede determinar con exactitud todo”.

Sus declaraciones previas a conocerse los resultados habían sido una advertencia clara: si el conductor de la Amarok daba positivo en alcohol, la carátula de la causa podría escalar a un “dolo eventual”, una figura legal mucho más grave que implicaría que el acusado aceptó el riesgo de matar.

Una batalla legal que se define en los detalles forenses

El caso, que conmociona a la opinión pública desde el momento del accidente, transita ahora por un delicado terreno donde la confiabilidad de la prueba científica es el centro del debate. La denuncia sobre los frascos reciclados no es un detalle menor: ataca directamente la cadena de custodia y la pulcritud del proceso pericial, que es la base para determinar responsabilidades penales.

Mientras el estado de salud de Bastián Jerez sigue siendo la prioridad absoluta -según pudo conocer El Destapesigue estable y "sin cambios significativos que informar", apuntan desde el ministerio-, el ámbito judicial se prepara para una disputa técnica minuciosa. Las próximas pericias complementarias y los argumentos de la defensa y la querella serán decisivos para esclarecer si hubo influencia de alcohol en el fatídico choque y, por ende, para dictaminar la culpabilidad y la pena que podría enfrentar el conductor de la camioneta.