El 4 de febrero de 2001 Natalia Melmann, de 14 años, salía del boliche Amadeus, ubicado en Miramar, con destino a su casa. Sin embargo, en ese trayecto fue abordada por Gustavo Daniel “El Gallo” Fernández, un exconvicto, que la golpeó y la subió a una camioneta con la ayuda del suboficial de policía Ricardo Anselmi. La llevaron a un chalet en las afueras de la localidad al que llamaban "Copacabana"; allí se encontraban otros efectivos Oscar Alberto Echenique, Ricardo Alfredo Suárez y Ricardo Panedero. En ese lugar, abusaron sexualmente de Natalia, la quemaron con cigarrillos y luego la estrangularon con el cordón de sus zapatillas.
Ya han pasado 25 años del brutal femicidio de la joven y su padre, Gustavo Melmann, continúa pidiendo Justicia por su hija. Si bien, cuatro de los policías bonaerenses están condenados, existe un quinto violador que hasta el día de hoy sigue prófugo. Este individuo apareció en el radar del caso luego de que se encontrara material genético en la ropa de Natalia no perteneciente a los ya efectivos condenados.
Por tal motivo, la Justicia el año pasado pidió muestras de policías que, en ese momento, prestaban servicio en la comisaría de Miramar. Ellos son Hugo Ricardo Morra, Osvaldo Alfredo Sissi, Carlos Oroz Mieres, Ángel Sánchez Custodio, José Luis Morillo y Carlos Alberto Grillo. También de Enrique Diez, quien solía visitar la casa en la que violaron a Natalia.
Gustavo sostuvo en diálogo con Infobae que nunca bajará los brazos, incluso, a pesar de las trabas y de la inoperancia de la propia Justicia que aún hoy no supo determinar la identidad del quinto asesino. "No puede ser que pasaron 25 años del crimen y todavía estamos dando vueltas. Además tuvimos que sufrir los familiares montones de aprietes, de difamaciones", expresó.
Y añadió: "La verdad es que no existió ninguna reparación para la familia ni para Natalia durante este tiempo en el que pasamos de proceso en proceso, de cuestiones planteadas, de juicios. Y todavía tenemos que seguir peleando porque no se termina de resolver el caso. ¿A vos te parece lógico que el quinto ADN lo tengan desde 2001 y todavía seguimos buscando al asesino que falta?".
"Sería una militante más"
En Miramar, Gustavo, además, aprovechó para recordar en este aniversario, la lucha de hija y la reconoció como una auténtica militante feminista que, a tan corta edad, ya luchaba por los derechos de las mujeres.
En una entrevista con C5N, Gustavo destacó: "El movimiento feminista la ha tomado como bandera. La violencia institucional también. Natalia está encabezando todas esas luchas. Nati era delegada estudiantil, era abanderada del colegio. Hoy sería una militante más por los derechos humanos y por los derechos de la mujer".
