De "muy extremo" a "alto": el SMN redujo la alerta de incendios en Chubut, pero siguen extinguiendo el fuego

Las lluvias del fin de semana contribuyeron al trabajo de brigadistas y bomberos para apaciguar los focos en el sur, que siguen activos.Ya se quemaron más de 12 mil hectáreas.

12 de enero, 2026 | 12.08

Desde el Servicio Metereológico Nacional (SMN) y el Servicio Nacional de Manejo del Fuego informaron que se redujo el alerta de incendios en la provincia de Chubut, aunque continúa siendo alto. La labor de los brigadistas, los bomberos y los voluntarios que están en el lugar combatiendo el fuego continúa sin pausas y se repite por la intensa actividad.

El Gobierno nacional afirmó que ya se extinguieron 22 de los 32 focos y que ya se quemaron más de 12 mil hectáreas. El mencionado índice del SMN ahora se redujo de “muy extremo” a “alto”, pero la peligrosidad sigue siendo elevada.

La actualización de la peligrosidad de los incendios

Quienes combaten los incendios se muestran alentados con esta nueva actualización de peligrosidad. Se espera que esta semana haya precipitaciones de manera aislada que puedan colaborar en el mismo sentido. Las temperaturas máximas estipuladas rondarán los 18°C y se esperan además fuertes vientos.

Además, las lluvias que se registraron el fin de semana contribuyeron al trabajo de los brigadistas, los bomberos y los vecinos voluntarios en las zonas damnificadas, que desde hace tiempo están en grave riesgo.

El alivio de las lluvias

Después de jornadas de angustia y fuego descontrolado, la naturaleza dio una tregua en la Comarca Andina cuando este domingo, aparecieron las primeras lluvias en las zonas más castigadas de Chubut, como el Parque Nacional Los Alerces, Esquel, El Hoyo y Epuyén.

El contraste con el panorama del sábado fue total. Durante el fin de semana, la visibilidad era nula y el fuego había llegado incluso a lamer el asfalto de la Ruta 40, obligando a su corte total. En cambio el domingo, el asfalto se vio mojado y las laderas de las montañas, antes envueltas en llamas y humo, mostraron la tierra oscura por la humedad.

Aunque el alivio que proporcionaron las lluvias es real, los especialistas mantienen la cautela. Para que el incendio se considere contenido se estima que harían falta entre 20 y 30 milímetros de agua caída de forma sostenida. La lluvia ayuda a bajar la temperatura, pero los brigadistas deben continuar trabajando para evitar que los focos subterráneos se reactiven cuando el clima vuelva a secarse.