El ciudadano polaco que era buscado por el femicidio de su pareja en la provincia de Córdoba fue hallado muerto en un hotel de Paraguay. Se trata de Jan Lu Korzeniecki, quien tenía pedido de captura vigente por el crimen de Luciana Ojeda. La Fiscalía de Violencia Familiar del 5° turno de la ciudad de Córdoba informó que el ciudadano polaco, que se encontraba imputado por el presunto femicidio de Ojeda, fue hallado sin vida en un hotel de la ciudad de Filadelfia, República del Paraguay. El hallazgo ocurrió el pasado martes 18 de agosto y la novedad fue comunicada por Interpol , remitiendo el correspondiente certificado de defunción que acredita la identidad del fallecido. Korzeniecki, de 44 años, estaba prófugo desde el momento en que se cometió el crimen y su paradero había sido un misterio para los investigadores hasta que las autoridades paraguayas dieron con su cuerpo.
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El femicidio de Luciana Ojeda
Korzeniecki estaba imputado por el delito de homicidio doblemente agravado por el vínculo y por mediar violencia de género contra su pareja. La muerte de Ojeda , de 36 años , ocurrió el 15 de julio cuando el servicio de emergencias encontró el cuerpo de la mujer en el departamento en el que vivía en el barrio Nueva Córdoba, en el centro de la ciudad de Córdoba. La víctima residía en ese domicilio junto a su hija de 5 años, quien afortunadamente no resultó herida en el ataque. La familia de Ojeda señaló al acusado como el principal responsable y en todo momento expusieron que "era violento" y que también "tenía problemas con el alcohol". Los familiares de la víctima habían advertido a las autoridades sobre el peligro que representaba Korzeniecki y habían solicitado medidas de protección antes del crimen, aunque estas no fueron suficientes para evitar el desenlace fatal.
La relación a distancia y los antecedentes de violencia
El ciudadano polaco había iniciado hacía unos meses una relación a distancia con Ojeda. Según el testimonio de la familia, Korzeniecki ya había viajado a Córdoba en diversas oportunidades para visitarla y 10 días antes del crimen había llegado al país desde Europa. Como ocurría siempre, se había instalado en el domicilio de Luciana. La relación, que había comenzado con promesas de un futuro juntos, se fue deteriorando rápidamente debido al comportamiento violento del hombre y a su consumo problemático de alcohol. Los familiares de la víctima contaron que Ojeda había manifestado en varias ocasiones su temor a Korzeniecki y que había intentado terminar la relación, pero el hombre se negaba a aceptarlo y la acosaba constantemente.
La búsqueda internacional y el pedido de captura
Tras el crimen, la Justicia cordobesa emitió un pedido de captura internacional contra Korzeniecki y activó los protocolos de cooperación con Interpol para dar con su paradero. El acusado había logrado eludir los controles migratorios y abandonar el país, lo que complicó las tareas de investigación. Durante semanas, los investigadores rastrearon sus movimientos sin éxito hasta que el hallazgo en Paraguay puso fin a la búsqueda. Ahora, la causa de su muerte está bajo investigación de las autoridades paraguayas con el objetivo de constatar si se trató de un suicidio o si hubo participación de terceras personas.
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El fin de la fuga y la investigación en curso
Interpol comunicó el hallazgo a las autoridades argentinas, que seguirán el caso desde Córdoba para determinar si existen vínculos con el femicidio de Ojeda. La fiscalía cordobesa, por su parte, deberá definir si la muerte del acusado cierra la causa penal o si, por el contrario, la investigación continúa para determinar si hubo otras personas involucradas en el crimen. Las autoridades paraguayas, mientras tanto, trabajan para esclarecer las circunstancias de la muerte de Korzeniecki. El caso de Jan Lu Korzeniecki y Luciana Ojeda se suma a la larga lista de femicidios en Argentina, donde la violencia de género sigue siendo una problemática que exige respuestas urgentes de la Justicia y el Estado. La muerte del acusado, aunque pone fin a la búsqueda, deja abiertos interrogantes sobre lo que realmente ocurrió aquel 15 de julio en el departamento de Nueva Córdoba y sobre los mecanismos que fallaron para proteger a una mujer que había advertido sobre el peligro que enfrentaba.
