Con el paso del tiempo, la osteoporosis aparece como una de las enfermedades más frecuentes en personas mayores de 65 años, con riesgo a fracturas ante caídas leves o movimientos cotidianos. Frente a este escenario, mantenerse activo deja de ser una recomendación general y se transforma en una verdadera herramienta de prevención y cuidado de la salud.
Si bien caminar suele ser el ejercicio más sugerido, no es la única opción ni siempre la más efectiva para todos los casos. En los últimos años, el ciclismo se posicionó como una alternativa segura y eficaz para combatir la osteoporosis en adultos mayores. Se trata de una actividad de bajo impacto que permite trabajar el cuerpo de manera integral sin someter a las articulaciones a golpes bruscos, algo clave cuando existe fragilidad ósea.
Desde la Clínica Capacity destacan que el ciclismo fortalece especialmente los músculos de las piernas y la cadera, zonas críticas para la estabilidad y la movilidad. Al mismo tiempo, reduce la presión sobre rodillas, caderas y columna vertebral, áreas especialmente vulnerables a las fracturas en personas con osteoporosis.
Los beneficios del ciclismo y por qué ayuda a combatir la osteoporosis
Uno de los grandes aportes del ciclismo en mayores de 65 años es su capacidad para estimular la densidad ósea sin generar impacto. Aunque el movimiento es suave y controlado, el cuerpo soporta su propio peso de forma constante, lo que ayuda a frenar la pérdida de tejido óseo, uno de los principales problemas asociados a la osteoporosis.
A esto se suma el fortalecimiento muscular integral. La bicicleta no solo trabaja piernas y glúteos, sino que también involucra brazos, hombros y zona abdominal. Esta activación conjunta mejora la fuerza general y la resistencia. En este sentido, desde Pure Fitness explican que "los músculos son los responsables de soportar el peso del cuerpo y de realizar las actividades cotidianas, desde caminar hasta levantar objetos pesados. Al emplear una elíptica, se incrementa la fuerza y la resistencia, lo que permite llevar a cabo estas actividades".
Asimismo, el uso regular de la bicicleta, común o fija, también impacta positivamente en la salud cardiovascular y respiratoria. Aumenta la frecuencia cardíaca de manera controlada, mejora la circulación y ayuda a regular la presión arterial. "Al hacer ejercicio en una elíptica, se aumenta la frecuencia cardíaca y respiratoria, lo que significa que se cuida el sistema cardiovascular", concluyen desde Pure Fitness.
