El paraíso cordobés con un arroyo rodeado de flora y fauna autóctona: es ideal para el verano 2026

A menos de 50 kilómetros de la ciudad de Córdoba, en el valle de Paravachasca, se encuentra La Rancherita y Las Cascadas, una reserva natural que emerge como el plan perfecto para el próximo verano.

19 de enero, 2026 | 14.39

Un refugio natural está ganando fama como la escapada perfecta para los próximos meses de calor. Se trata de La Rancherita y Las Cascadas, una reserva ubicada a tan solo 50 kilómetros de la ciudad de Córdoba, en el corazón del valle de Paravachasca, que promete a los visitantes una inmersión total en un bosque serrano autóctono y el refrescante encuentro con las aguas de un arroyo.

El acceso al lugar es directo. Por la Ruta Nacional 5, luego de pasar La Serranita, dos carteles de madera marcan la entrada a esta comuna que se autodenomina "ecológica". El lugar se destaca por políticas ambientales como la producción de energía solar, el reciclaje de residuos y el mantenimiento de un vivero de plantas nativas.

La apuesta ecológica que sustenta el paraíso

La condición de reserva no es casual. El área fue designada como reserva natural de usos múltiples por resolución comunal en 2004 y ampliada por ley provincial en 2011. Recientemente, se envió a la Legislatura un proyecto para crear la Reserva Hídrica y Forestal Paravachasca, que busca consolidar la protección y proveer más recursos para su cuidado. Esta visión de conservación a largo plazo es la base que permite que el lugar mantenga su estado prístino y sea viable como destino futuro.

El sendero que revela la riqueza del bosque

El principal atractivo para los visitantes es el sendero interpretativo "La historia de la cuenca". Este camino de 1.800 metros y baja dificultad se interna en un monte vivo, donde predominan especies autóctonas como el quebracho, el molle, el algarrobo, el tala, el piquillín y el chañar. El recorrido está diseñado para aprender y conectar: 13 carteles informativos explican la importancia del ecosistema, identifican prácticas humanas que lo amenazan y guían para reconocer la flora y la fauna local.

Durante la caminata, el paisaje se complementa con el avistaje de aves típicas de las sierras. El oído atento podrá distinguir el canto de la tacuarita azul y el arañero corona rojiza, mientras que la vista puede sorprenderse con el brillante vuelo del martín pescador o los carpinteros con crestas rojas. Pequeños desvíos señalizados llevan a miradores naturales que ofrecen vistas panorámicas del valle de Paravachasca, un espectáculo visual donde los tonos verdes del verano dominan el horizonte custodiado por las sierras.

El arroyo, el corazón del destino veraniego

La verdadera joya que anticipa el éxito de este destino para el verano 2026 es el arroyo El Parral. Su cauce, que serpentea junto al pueblo, forma pozones y pequeños saltos de agua ideales para refrescarse. En la zona del balneario principal, una arboleda de gran altura y una alfombra de césped crean el entorno perfecto. Bancos, mesas y asadores invitan a pasar el día en familia o con amigos, en un ambiente de total tranquilidad solo interrumpido por el sonido del agua y el viento en los árboles.

Para los que planean su visita, es clave recordar que es una reserva natural. No se permite el ingreso con mascotas, extraer plantas o flores, ni arrojar residivos. El ingreso al sendero se realiza a pie a través de una tranquera. La tranquilidad invernal del lugar se transforma en los meses cálidos, por lo que se recomienda planificar la visita para llegar temprano y disfrutar plenamente. A medida que se acerca la nueva temporada estival, este destino se consolida no solo como un escape refrescante, sino como una lección práctica de convivencia con la naturaleza, posicionándose como una de las alternativas de turismo sustentable más valiosas en las proximidades de la capital cordobesa.