El presidente Javier Milei dio un discurso en el Foro mundial de Davos donde destacó el capitalismo como el único sistema justo y volvió a atacar la agenda woke. En varios pasajes de su mensaje hizo referencias religiosas para afrontar los problemas coyunturales.
"Lo justo no puede ser ineficiente, lo justo es eficiente", sostuvo ante los empresarios y jefes de Estodo más importantes de todo el mundo. Luego agregó que "el socialismo suena muy lindo, pero termina muy mal. Horriblemente mal. Lo vemos en Venezuela con la caída del 80% del PBI y la narco dictadura".
Milei sostuvo que deben volver a defenderse a nivel mundial las ideas de la libertad, pero de una forma diferente a como se hizo en el pasado. "Hoy la defensa del capitalismo no debe estar en lo utilitario, sino en su matriz ética".
El presidente luego destacó los supuesto datos de su gestión: "Hemos mostrado enormes logros en estos años de gestión extirpando un déficit fiscal de 15 puntos del PBI, bajando la inflación del 300% al 30%, reduciendo el Riesgo País en 1500 puntos básicos y haciendo crecer la economía, mientras que la pobreza bajó del %7% al 27% y llevando políticas públicas guiadas por valores éticos y morales".
"Desde mi llegada a la administración en 2023, hemos llevado a cabo gracias a la tarea de Sturzenegger, 3500 reformas estructurales que nos permitieron tener hoy una economía más eficiente", enfatizó.
Su discurso fue después de su par de Estados Unidos, Donald Trump, quien volvió a reavivar la polémica por Groenlandia y lanzó advertencia a Europa.
El mensaje de Milei arrancó con una fuerte frase para justificar que el capitalismo es justo y eficiente : "Buenas tardes, estoy parado aquí frente a todos para decirles de modo categórico que Maquivelo ha muerto. Durante años se nos deformó el pensamiento al diseñarr políticas públicas donde se debía optar entre la eficiencia política en contraposicisón a los valores éticos".
El cierre de su discurso Milei hizo una alegoría religiosa: "Ese momento en que Moisés se enfrenta al faraón, símbolo del poder opresor del Estado, para advertirle que si no liberaba el pueblo hebreo caerían sobre Egipto las últimas tres plagas. Ante la negativa del faraón llegó la plaga de las langostas, la cual significa la hambruna. Luego, llegó la plaga de la oscuridad, la cual significa la pérdida de claridad para la toma de decisiones. Por último, la plaga de la muerte de los primogénitos, lo cual deja de manifiesto el destino de una sociedad que niega la libertad; la analogía con lo que ocurre hoy en Occidente es tremendamente clara".
