Macri-Ritondo, el trasfondo de las pintadas que sorprendieron en Buenos Aires

Santilli y Ritondo, los dos señalados en el PRO como candidatos con mayores chances en 2023, tienen un pacto: irá a las urnas el que mejor mida, evitarán el internismo en el camino pero cada uno hará sus recorridos. Uno apoyado por Larreta, el otro por Vidal y pintadas que lo vinculan directamente al ex presidente.

11 de mayo, 2022 | 00.05

Mauricio Macri está jugando fuerte en la interna del PRO. Su instalación como posible candidato presidencial para las elecciones 2023 pasó de los medios de comunicación a algunas paredes del conurbano bonaerense junto al nombre de Cristian Ritondo como una figura fuerte para disputar, dentro de Juntos por el Cambio, la gobernación de la provincia de Buenos Aires. La aparición de pintadas anticipadas no sorprendió, sin embargo, al team de Diego Santilli porque la oposición ya asumió que el ex jefe de Estado se metió de lleno en la disputa amarilla. Lo demostró con sus relaciones con Patricia Bullrich, Horacio Rodríguez Larreta y María Eugenia Vidal a quienes levanta y erosiona casi al mismo tiempo para generar un clima de postulaciones múltiples en 2023. 

Las pintadas que aparecieron en la tercera sección electoral, donde Macri no mide bien - todo lo contrario, mide mal -, estuvieron a cargo de "una agrupación" vinculada a Ritondo, el candidato vidalista para la PBA. Así lo confirmaron dos fuentes protagonistas de la novela PRO. Según el sector que impulsa al diputado nacional, tuvo el OK de ambos mencionados en las paredes, del ex ministro de Seguridad provincial y del ex presidente. Sin embargo, no faltaron quienes dudaran de esto por una simple razón: Mauricio se planteó la estrategia de no apoyar abiertamente a nadie, permitir el juego y convertirse, a futuro, en el gran elector. 

"Puede ser el candidato de los dos", se dijo desde el vidalismo sobre la figura de Ritondo, en referencia los padrinazgos de la ex gobernadora y de Macri. En frente está Santilli que, sin Mauricio, cuenta con el apoyo no solo de Larreta sino también de dirigentes bonaerenses y aliados cambiemitas de lo más variado. Un dato llama la atención en medio de la confusión: hace no mucho tiempo, el "Colo" y el hombre FIFA mantuvieron un muy buen encuentro en el que el segundo reconoció que el primero es el que mejor mide.

Por lo pronto, el levantamiento de Ritondo, a quienes varios señalan como una persona a prestarle atención, no se mostró como un problema dentro del equipo de Santilli. De excelente relación, son amigos, tienen un acuerdo. Cada uno caminará, hará su recorrido y luego se postulará el que mejor esté en las encuestas. En estos días, se juntaron a almorzar en muy buenos términos y al menos desde el universo Santilli prometen que no habrá internismo.

El diputado optó por bajar todo tipo de disputas hacia adentro y de hecho lo concretó con un recorrido junto a Julio Garro, intendente de La Plata, por Ensenada y Berisso. El alcalde es uno de los que impulsa una cabeza local para la boleta de la gobernación y después de algunos chispazos, acordaron centrar la estrategia en las críticas al Frente de Todos y no a los propios.

En este contexto, los dos diputados PRO ganaron mucha centralidad también en la mesa chica que cada 15 días se junta a almorzar para marcar lineamientos internos. Quien no forma parte de ese armado es el candidato de Patricia Bullrich, Javier Iguacel. ¿La explicación oficial? Santilli y Ritondo están ahí como armadores de Larreta y Vidal, no como aspirantes a la gobernación. En esa amplitud donde todos pueden ser pero nadie tiene una bendición Papal, a algunos les llama la atención la supuesta banca de Mauricio a las pintadas bonaerenses. 

Según un macrista de Macri, el apoyo puede deberse a una mayor confianza en Ritondo que en Santilli. A quién responderá y cómo cuidará sus intereses. Por otro lado, otra interpretación también puede señalar una relación más fluida con Vidal, expresada no sólo en el mantenimiento de su posible postulación sino también en el impulso de su candidato provincial por parte del ex presidente.

Una tercera posibilidad podría apuntar a una suerte de negociación entre Macri y Larreta. Acordar que el jefe de Gobierno sea el candidato de la unidad PRO a cambio de la entrega de otros distritos importantes para sus socios. Esto fue descartado por una fuente consultada. La cuarta opción también puede implicar un intento de desgastar a Horacio o marcarle la cancha para no hacerle fácil el recorrido hacia el 2023. 

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