Otra empresa en crisis: una famosa cerveza reduce su personal a la mitad en Zárate

La empresa tenía 260 trabajadores y tres líneas de producción en 2020 y ahora pasará a tener unos 80 operarios y solo una fabricación. "Si seguimos votando lo que se votó, no vamos a mejorar", se quejaron los empleados.

21 de febrero, 2026 | 15.52

En medio de la sanción de la reforma laboral en la Cámara de Diputados, la empresa Cervecería Argentina Sociedad Anónima (CASA, ex Isenbeck) decidió implementar un nuevo plan de retiros voluntarios para reducir a casi la mitad del personal. "Estamos viviendo un panorama estructural que nos está arrastrando a todos", alertan desde el gremio. Aseguran que los retiros se deben a la "caída de consumo" y la "importación indiscriminada" de productos.

"Comenzó hace un par de años, cuando empezamos a ver la caída del consumo de cerveza. No solo en nuestra planta, sino a nivel nacional. También acompañó la política indiscriminada de importaciones, que impulsó el Gobierno nacional", dijo el secretario general del sindicato de la planta de Zárate, Horacio Romero.

En diálogo con el medio local Deltacom, el gremialista planteó que la empresa no está "ajena" ya que es una situación que atraviesa "al 99% de las industrias" dedicadas a las manufacturas. "Salvo la parte financiera y los bancos, que son los que no pierden", se quejó.

Romero explicó que en la planta, donde desde el 2020 se produce la cerveza Corona, hay unos 140 empleados, de los cuales habrá "unos 60" que tomarán el retiro voluntario ofrecido por la empresa. "La baja del consumo, principalmente, se da a partir de un gobierno de derecha, en el cual nosotros vemos que se está naturalizando mucho el cierre de fábricas y los despidos masivos", lanzó.

Cómo quedará la planta de Zárate

En 2022, la fábrica de Zárate contaba con 260 trabajadores y tres líneas de producción. Ahora pasará a tener unos 80 operarios para una sola línea de botellas de vidrio no retornable. "La idea es seguir manteniendo la producción de cerveza, el envasado, pero con una dotación más acotada", agregó Romero. La planta se había inaugurado en el 2020 con una inversión de $5.000 millones.

Si bien descartó que haya habido despidos masivos, sí admitió que hubo desvinculaciones durante los últimos meses. "Sí ha habido alguno que otro, y la mayoría de los compañeros en el último tiempo se ha ido por voluntad propia", deslizó. 

Al ser consultado sobre el contexto en otras fábricas, el dirigente gremial aseguró que la situación "ha sido para todos" en la actividad cervecera y apuntó contra las políticas económicas a nivel nacional. "Estamos viviendo un panorama estructural que nos está arrastrando a todos", se lamentó.

"Si de acá a dos años seguimos votando lo que se votó, nosotros como gremio no vemos miras de mejorar", concluyó.