Gobierno, UIA y CGT volvieron al diálogo por medidas contra la inflacion

El ministro Martín Guzmán encabezó un nuevo encuentro con sindicalistas y empresarios para definir el esquema de precios y salarios. Anunciaron la conformación de una "mesa de trabajo" contra la inflación. En el Gobierno admitieron que está en estudio otorgar un bono a trabajadores estatales y privados, así como se hará con jubilados y pensionados. 

31 de marzo, 2022 | 21.35

El ministro de Economía, Martín Guzmán, convocó en el cierre del jueves a una nueva reunión por precios y salarios de la que participaron los ministros de Trabajo, Claudio Moroni, y de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, con los jefes de la CGT y de la UIA. El encuentro se produjo en medio de la discusión abierta por la posibilidad de otorgar un bono a trabajadores estatales y privados que compense la inflación registrada en estos dos meses, tal como se hará con jubilados y pensionados. "Es una de las ideas que se discuten en las mesas de evaluación", confirmaban en la Casa Rosada.

"Las partes coinciden en la necesidad de fortalecer la recomposición de los ingresos reales de los trabajadores", fue uno de los puntos del documento emitido al término de la reunión, en la que se estableció la conformación de una "mesa de trabajo" para discutir medidas contra la inflación, que tendrá su próximo encuentro el martes 5 de abril. Anticiparon que invitarán a otros funcionarios, como el ministro de Agricultura, Julián Domínguez, y a representantes de sectores del comercio, la construcción, el agro y la economía del conocimiento. Por el lado de la CGT estuvieron Héctor Daer, Carlos Acuña y Andrés Rodríguez, mientras que la Unión Industrial estuvo representada por Daniel Funes de Rioja, Miguel Angel Rodríguez y Diego Coatz. "La inflación es hoy la combinación de problemas internos y de la escalada inflacionaria internacional y expresa un desafío para evitar que ello se traduzca en mayores dificultades para los ingresos de la población y la competitividad de las empresas", coincidieron.

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El primer encuentro, del que participó el presidente Alberto Fernández, se había realizado el lunes pasado en la sede del gremio de Sanidad. Según trascendió, en aquella primera reunión sobrevoló la propuesta de un aumento salarial por decreto o bono extraordinario para que los trabajadores hicieran frente a los aumentos de alimentos, pero fue descartado. El miércoles en diálogo con El Destape Radio, el ministro Moroni aclaró que su posición era que el Ejecutivo no interviniera con el otorgamiento de ninguna suba extra y dejara que los aumentos se resolvieran en las paritarias que "están funcionando adecuadamente". En la UIA y en la CGT opinarían de la misma manera y preferirían que la resolución pase por su discusión bilateral en paritarias. Sin embargo, en las últimas horas en el Gobierno admitieron que la idea está en análisis.

Bono para jubilados

En su conferencia de los jueves, la portavoz de gobierno, Gabriela Cerruti, confirmó que el ministro Guzmán y la titular de la Anses, Fernanda Raverta, ultimaban detalles para el anuncio del bono a jubilados y pensionados de los niveles más bajos -alrededor de cinco millones de personas- por una cifra que estaría entre los 6.000 y los 8.000 pesos. También podría anunciarse un complemento para quienes perciben la Asignación Universal por Hijo (AUH) y la Asignación Universal por Embarazo (AUE). Estas eran posibilidades que se venían barajando desde hacía unos días en virtud del índice récord de suba de alimentos registrado en febrero y el que se espera para marzo, que golpean más duro entre los sectores de menores ingresos, donde gastan casi todo lo que perciben en alimentarse. Allí no se ubican sólo jubilados y beneficiarios de asignaciones. 

El Gobierno celebró las últimas estadísticas que mostraron una baja de la desocupación. Sin embargo, los especialistas marcan que cada vez se da más la situación de trabajadores pobres. Es decir, gente que trabaja todos los días y que cobra un salario en blanco, pero con un sueldo que no alcanza para cubrir las necesidades básicas. Por eso, hay funcionarios que aceptan la conveniencia de algo así como un "shock distributivo", una fuerte mejora salarial que permita a los trabajadores compensar las pérdidas de estas semanas de altísimas subas -en buena medida consecuencia de la guerra en Ucrania- que de otra manera irán a parar al bolsillo de los otros jugadores económicos. Por ejemplo, las grandes empresas alimenticias y supermercados registraron ganancias récords en sus últimos ejercicios.

La posibilidades serían o forzar un aumento de salarios por decreto -como hiciera el gobierno de Fernández a poco de asumir, en enero de 2020- o un bono extraordinario, similar al que se otorgará a jubilados. El Presidente, al lanzar ayer el programa de Desarrollo de Parques Industriales en Santa Fe, se refirió a esta situación: "Estamos produciendo más, se está creando mucho trabajo, pero no estamos distribuyendo de forma correcta. Eso tiene que ver con que hay que corregir los salarios y con que la inflación no se coma los aumentos de los salarios", enfatizó. El secretario de Comercio Interior, Roberto Feletti, adelantó que la inflación de marzo de nuevo será elevada debido a la guerra y los precios de la harina. El debate acerca de cómo enfrentar estos índices divide al oficialismo. 

"Así como el Fondo Monetario Internacional generó una discusión dentro del Frente de Todos, el ingreso es otra de las discusiones que se viene dando; nosotros vemos con mucha preocupación lo que sucede y entendemos que hay que encontrar una forma para garantizar que los salarios siempre le ganen a la inflación, ya sea con políticas salariales o con políticas mucho más contundentes sobre las cadenas de valor que generan distorsiones", admitió el ministro del Interior, Eduardo "Wado" de Pedro, este jueves en diálogo con Roberto Navarro. Mostró una postura muy diferente a la de Moroni, quien había considerado que el mecanismo de paritarias con revisión era suficiente para garantizar el poder adquisitivo de los salarios, incluso con algo de ganancia con respecto a la inflación. Muy apegado a lo que marcan las planillas, aseguró que así ocurrió el año pasado. Es evidente que no se dio así en todos los sectores.

La canasta básica está actualmente en 83 mil pesos para una familia promedio, rango que no alcanzan muchos asalariados. En el informe elaborado por Instituto Pensamiento y Políticas Públicas respecto al último índice de pobreza sostuvo que "el crecimiento económico tiene rendimientos sociales cuando la regulación pública impide que los agentes concentrados de la economía abusen de sus posiciones dominantes en mercados estratégicos que inciden en la canasta de consumo". Las palabras del Presidente en Santa Fe fueron en un sentido parecido, faltaría que intervenga de alguna manera para que eso se produzca.

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