Covid-19: embargos de EE.UU., falacias mediáticas y pseudociencia

El presente informe es continuación de los artículos de Rafael Bernal Castro Suspender los “derechos de propiedad intelectual” incrementaría y abarataría la producción de insumos Covid-19 (1) y Covid-19: los insumos medicinales deben eximirse de patentes y derechos de propiedad intelectual (2). 

24 de abril, 2021 | 00.05

“Hasta 60 países, incluidos algunos de los más pobres del mundo, podrían estancarse en las primeras inyecciones de sus vacunas contra el coronavirus porque la mayoría de las entregas del programa COVAX destinado a ayudarlos permanecerán bloqueadas hasta junio.” 
Así comienza un informe de la agencia Associated Press que días atrás reprodujeron al unísono los medios de comunicación del mundo (3).

Vacunas, informe especial: ¿cuánto tarda la inmunización?

El informe atiende el "impactante desequilibrio" en la vacunación mundial recogiendo la queja de Tedros Adhanom Ghebreysus, jefe de la Organización Mundial de la Salud (OMS): en los países ricos 1 de cada 4 habitantes fue vacunado, mientras que en los “pobres” la relación es de 1 cada 500.

Para explicar la injusticia, la agencia de EE.UU. afirma que la escasez de vacunas se debería principalmente a la restricción de exportaciones impuestas al mundo por el Serum Institute de la India, fabricante de la mayoría de las dosis de Oxford-AstraZeneca comprometidas con el programa COVAX.

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La agencia de noticias estadounidense, oculta cuatro acontecimientos esenciales para comprender la merma productiva de la India:

1) Los acaparamientos especulativos de vacunas por parte de unos pocos países ricos que dejan sin insumos al resto de la  población mundial; 

2) En junio de 2020, Global Alliance for Vaccines and Immunization - GAVI  (Alianza Global para la Vacunación e Inmunización), impulsora de COVAX, anunció el suministro de 300 millones de dosis de la vacuna Oxford-AstraZeneca y el otorgamiento de licencias a Serum Institute de la India para que produzca 1.000 millones de dosis que abastecerían países de bajos y medianos ingresos a precios de costo. Este acuerdo se celebró después de que Oxford-AstraZeneca comprometiera a EE UU y el Reino Unido la desproporcionada cantidad de 400 millones de vacunas;

3) El pedido de suspensión o exención de patentes y derechos de propiedad intelectual (DPI) presentado en octubre de 2020 por la India y Sudáfrica en la Organización Mundial de Comercio (OMC) que la Unión Europea, EE.UU. y unos pocos más boicotean;

4) El reciente embargo o retención de exportaciones aplicado por EE.UU. a componentes esenciales de las vacunas, oportunamente adquiridos por el Serum Institute de la India para sus vacunas Covishield y Novavax.

La imposición de estos embargos refuerza el control de la pandemia en las empresas que monopolizan la fabricación de insumos anticovid radicadas en EE.UU., generando inevitables retrasos en las producciones de las compañías radicadas fuera de su territorio.

Más allá de la importancia de los tres primeros ocultamientos, las retenciones o embargos contra la India –omisión clave de Associated Press- atenta en particular contra el plan de elaboración de las vacunas Covishield y Novavax acarreando perjuicios a sus entregas locales e internacionales.

Joe Biden desempolvó la Ley de Producción de Defensa sancionada en 1950 para bloquear las exportaciones a la India de materias primas estratégicas. Aquella ley sancionada por Washington para garantizar los suministros destinados a la Guerra de Corea, le viene de maravilla al presidente pues ordena a las empresas locales que prioricen fronteras adentro el aumento de la producción y el suministro de bienes ´críticos´“ (4)

Gracias a la OMC, tan ejecutiva para lograr que nada se altere, la OMS -solo quejosa- y al representativo Joe Biden, los laboratorios Pfizer, Moderna, Johnson & Johnson y otros con casas matrices en Europa y Estados Unidos se aseguran un mercado mundial creciente de infectados sin competencias comerciales. 

El ofensivo país del norte exhibe una vez más su desprecio por la inmensa mayoría de la humanidad, indigna y bastarda según sus concepciones comerciales y financieras.

El futuro indeseado
A medida que aumentan los días sin recibir las dosis contratadas, los Estados ricos y los de ingresos medios pagarán fortunas para abastecerse de las dosis que paradójicamente los grandes laboratorios logran encarecer por no haberlas fabricado en tiempo y forma según se comprometieron. 

Sin embargo, las empresas no solo saben que carecen de la capacidad productiva para satisfacer a todos los países sino también que la extensión de la producción de insumos anticovid a otros países amenazaría sus ganancias futuras.

En función de este temor, la industria concentrada no ahorra en infundios al afirmar que la suspensión de patentes y DPI afectaría tanto la investigación como la producción y que la mínima amenaza a sus expectativas de ganancias las forzaría a no innovar. 
Para preservar su altruismo, también alertan que los cambios en las reglas [patentes y DPI] sería contraproducente porque las compañías dejarían “de esforzarse en el acceso global" a las vacunas. 

La oposición al proyecto de la India y Sudáfrica encuentra en el laboratorio Pfizer un firme portavoz; Albert Bourla, su presidente ejecutivo, quien en diciembre pasado reconoció que la propiedad intelectual “es la sangre del sector privado que trajo una solución a esta pandemia y (que), en este momento, no representa una barrera” (5)

Pfizer y Moderna, por ejemplo, cosecharán US$15 y US$18 mil millones de dólares respectivamente, en contratos de suministro negociados con países ricos en 2020. 
En los años siguientes, prevén ingresos récord por las ventas de los refuerzos aún más caros y por las vacunas diferenciadas para las variantes que indefectiblemente surgirán.
 

La ciencia que oscurece
Es ´vox populi´ científico que la postergación de la vacunación mundial equitativa incrementa la generación de nuevas cepas. 
Los acontecimientos puntualizados, incluyendo los novedosos embargos a la exportación de insumos aplicados a la India por Biden, enraizarán aún más el virus que se asentará y desplazará a sus anchas por el planeta, sin pasaportes ni visas.

Los argumentos falaces de los voceros del ambiente científico cercano a la industria monopólica intentan amortiguarlas (Antoni Fauci, para citar un ejemplo). Ante la angustia generalizada de la población mundial, teorizan acerca del excesivo tiempo que insumiría montar nuevas plantas industriales, contar con las técnicas adecuadas y disponer del conocimiento para elaborar vacunas masivamente.

Pese a sus inconsistencias, los pretextos seudocientíficos y supuestamente realistas respaldan el gigantesco negocio asegurado por las patentes y los DPI con el fin de extenderlo más allá de los primeros 16 meses de pandemia. 

Es decir, para las empresas centrales la diversidad productiva implicaría la reducción o pérdida del negocio multibillonario actual que, por este motivo, defenderán con uñas, dientes, embargos, extorsiones, bombas y cascos azules.

La vacunación equitativa está determinada por las capacidades de compra o producción de los países periféricos, los acaparamientos de los centrales y los embargos o retenciones de exportaciones en nombre de protecciones nacionales. Las reglas inhumanas deben eludirse sin necesidad de contratar abogados o técnicos contables; la decisión de inyectar política soberana es un impostergable desafío de los gobiernos de América Latina y la parte nuestra del mundo al que por tradición imperial desean imponer las sobras. 

La pandemia continuará si las deliberaciones políticas priorizan la felicidad de las empresas que monopolizan la salud mientras millones de personas enferman y mueren debido a la falta de vacunas. El fundamentalismo de los especuladores debe concluir.

Notas
1. El Cohete a la Luna 20 de diciembre, 2020

2. El Destape
14 de marzo, 2021

3. Intellasia
Stalled at first jab: Vaccine shortages hit poor countries
12 de abril, 2021
PC el 12 de abril, 2021

4.The Indian Express
Explained: Why India needs Covid-19 vaccine ingredients from US
Explicado: ¿Por qué la India necesita ingredientes de la vacuna Covid-19 de [fabricados en] EE.UU.
“Se espera que las restricciones estadounidenses afecten la producción de los principales fabricantes del mundo. Las restricciones continuas pueden no solo causar una pelea por recursos limitados, sino también retrasar las autorizaciones regulatorias de algunos productos. Las bolsas de plástico, los filtros y los medios de cultivo celular, especialmente, son relevantes para la mayoría de las vacunas Covid-19, entre ellas la Covishield y Novovax, de las cuales se esperaba que el Serum Institute de la India suministrara para 2021 más de mil millones de dosis de cada una.”
20 de abril, 2021
PC el 20 de abril, 2021

5. In These Times
Pfizer Helped Create the Global Patent Rules. Now it's Using Them to Undercut Access to the Covid Vaccine
17 de diciembre, 2020
PC el 1 de abril, 2021

 

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Rafael Bernal Castro

Rafael Bernal Castro

Editor científico

rafael.bernalcastro@siic.info

 

Presidente Fundación Sociedad Iberoamericana de Información Científica (SIIC)

Director Editorial de SIIC 

Redactor principal del proyecto de ley para la Promoción de Publicaciones Científicas Argentinas en Salud, Cámara de Diputados de la Nación (Expediente 0151-D-2020, fecha 03/03/2020)

Miembro fundador de la Asociación Argentina de Revistas y Editores de Ciencias de la Salud (AARECS, ex-AAEB).