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El fiscal federal Carlos Stornelli está más rebelde que nunca: la Cámara Federal de Casación Penal rechazó este lunes el recurso extraordinario con el que intentó llegar a la Corte Suprema de Justicia para tratar su caso. Así, se le agotaron todas las instancias recursivas para apelar la rebeldía que le dictó el juez federal Alejo Ramos Padilla, en el marco del D’Alessiogate. Únicamente le queda ir en queja al Alto Tribunal. Este escenario apura los tiempos del Procurador General interno, Eduardo Casal, quien como jefe de los fiscales debe resolver el futuro del titular de la Fiscalía N°4.

En una escueta resolución, los jueces Ángela Ledesma y Guillermo Yacobucci, integrantes de la sala II del máximo tribunal penal del país, no hicieron lugar  al planteo de Stornelli. Lo declararon “inadmisible” por una cuestión técnica. Era esperabale: la Corte no suele revisar rebeldías.

De esta forma, el fiscal se quedó sin elementos para defender su posición de esquivar a la Justicia. Por lo pronto, sólo podrá ir en queja al Tribunal Supremo y este no tiene plazos para responder el planteo. Ahora, el futuro de Stornelli está atado a la suerte de Casal, quien debe resolver qué hacer ante su rebeldía.

 

 

En los primeros días de septiembre vence el plazo para que el fiscal Marcelo Retes emita su dictamen en el expediente administrativo que se le abrió al fiscal de la causa de las fotocopias por la rebeldía. Debe girar su resolución a Casal, quien tiene la última palabra.

El 23 de mayo, el jefe de los fiscales había definido a Retes como sumariante y le había otorgado 60 días para expedirse. Consultado por este periodista, el sumariante aseguró que los días a contar son hábiles y el plazo le vence en los primeros días de septiembre (incluyó en la cuenta, la feria y los feriados). Ya en tiempo de descuento, la gran incógnita es qué recomendará Retes y qué hará Casal. El procurador interino fue uno de los principales aliados del fiscal y demoró el tratamiento del caso.

stornelli debe afrontar un segundo expediente interno que avanza en el Ministerio Público Fiscal (MPF) aún más lento que el de la rebeldía. Es una investigación más densa ya que allí debe explicar las ocho imputaciones que tiene en el juzgado federal de Dolores. En los pasillos del MPF ya dicen por lo bajo que el procurador la “está pisando”.

Stornelli está imputado en el D’Alessiogate por ocho hechos. Ya esquivó seis indagatorias. El fiscal sabe que de presentarse, es muy factible que quede procesado. No es para menos. Se le achaca participación en el caso de Gonzalo Brusa Dovat (PDVSA); en el intento de realizar cámaras ocultas a los abogados José Manuel Ubeira y Javier Landaburu; en el espionaje al ex de su pareja, Jorge Christian Castanon; el haber alentado el espionaje ilegal contra Victoria Munin; el caso de la delegación iraní en Uruguay; la intimidación a Pablo Barreiro; y el caso de Pedro Etchebest.

 

Otros rechazos de Casación

 

En otra resolución, también de este lunes, la Cámara Federal de Casación Penal resolvió rechazar otros dos recursos extraordinarios. Uno es el de la incompetencia del D’Alessiogate. De esta forma, la sala II ratificó que la investigación por ahora siga sustanciándose en Dolores.

El fiscal ante la Casación, Raúl Plee, había presentado un recurso extraordinario para llegar a la Corte a discutir la competencia en la que deben juzgarse los delitos analizados. Buscaba sacar el D’Alessiogate de la jurisdicción de Dolores. Se trata de la línea que se bajó desde el Ministerio Público Fiscal, ya que lo mismo plantearon los fiscales de primera y segunda instancia. Pero el juzgado de Dolores, la Cámara Federal de Mar del Plata y ahora la Casación rechazaron esos planteos.

Plee es uno de los principales aliados de Stornelli en los tribunales de Comodoro Py. Está a cargo de la fiscalía 2 y subroga la fiscalía 3, por decisión de Casal. Fue justamente desde este último despacho desde donde realizó el planteo que ahora fue rechazado.

El tercer recurso que tampoco avanzó a la Corte fue el de los representantes legales de Pedro Etchebest, quienes cuestionaron el apartamiento del D’Alessiogate de uno de los tres jueces que integran la sala II de la Casación, Alejandro Slokar. El camarista fue desplazado de esta causa por una polémica maniobra impulsada por Elisa Carrió. Su corrimiento aún es discutido en tribunales. Lo cierto es que este tercer y último rechazo ratifica la conformación de la sala tal como está ahora.