El director de El Destape, Roberto Navarro, realizó un profundo análisis sobre los dichos del dirigente Juan Grabois, quien estuvo en el centro de las críticas de los medios hegemónicos por sugerir debatir una reforma agraria para limitar la cantidad de tierras que pueden tener las personas.

Aquellas ideas fueron el centro de los programas de televisión y discursos de la derecha argentina para buscar una reacción contraria dentro del Frente de Todos: "Ganamos las elecciones pero ¿cómo andamos con la batalla cultural?".

Durante su editorial en Navarro 2019, el periodista consideró: "Ahora que viene un nuevo gobierno nacional y popular, en una coalición claramente heterodoxa donde hay distintas miradas, estaría bueno que pudiéramos tirar sobre la mesa todas las ideas que hay dando vuelta. Que pongamos en cuestión las cosas. Si el hombre no lo hubiera hecho en la historia de la humanidad, seguiríamos en esclavitud, o las mujeres no votarían, muchas cosas cambiaron, las mayorías para mejor".

"El problema que está habiendo en esta época, en donde nuevamente volvimos al pensamiento casi único, es que no podés poner cosas en cuestión. Grabois dijo que querría una reforma agraria. Uno puede estar de acuerdo o no. No existe en Europa ni en Estados Unidos, campos que no son ni la mitad de los que hay en la Argentina. ¿Por qué no se puede debatir? Por ahí en el debate ganan los que deciden que no se debería hacer. ¿Pero por qué esa condena de parte de la derecha a los dichos de Grabois y por qué no sale nadie en su defensa?", agregó.

"¿Por qué no puede plantearlo? Si estos tipos nos plantearon la "Doctrina Chocobar" y pusieron a la sociedad a debatir si estaba bien o no matar a un pibe por la espalda. ¿Y no podemos discutir cosas que hasta Sarmiento dijo en su momento, terminar con los latifundistas?".

"¿De dónde vamos a sacar los empleos? El campo no genera empleo. Por qué es indiscutible. Por que no podemos discutir, si producen alimentos para casi 600 millones de persona y los argentinos no podemos comer, no podemos discutir que vendan los alimentos más barato, que somos menos de 50 millones. Casi lo acribillan a Felipe Solá por hablar de una junta nacional de granos".

Desafío a que tomemos las últimas propuestas, la de Grabois, la de Solá y las discutamos. No digamos que son dos loquitos o comunistas. ¿De qué vale cambiar de Gobierno si no vamos a cambiar las ideas? Votamos al campo nacional y popular para tener políticas distintas, no para tener las mismas cosas. No podemos pegarle al primer tipo que plantea algo distinto. Seamos capaces de debatir cosas distintas y pidamos a nuestros gobernantes de discutir cosas distintas", cerró.