Fernando Bravo, conductor de radio y televisión, cruzó al periodista Carlos Barragán por su carta a Hernán Lombardi en la que le relató la exclusión que vivieron en estos cuatro años los colegas opositores y cómo su gestión en los medios públicos fue un fracaso. 

"El prestigio de los periodistas se hace construyendo un trabajo digno todos los días. Y 678 fue indigno”, dijo Bravo en su programa de Continental. “Si se quedó sin dinero, estaría bueno que le toque la puerta a Diego Gvirtz, que también dejó un tendal de gente en la calle al cerrar la productora”.

Gvirtz era el dueño de la productora de TVR y Duro de Domar, que “embolsó la guita que tenía que embolsar, más allá de la que ya había embolsado durante todos los años del kirchnerismo y dejó a todo el mundo en la calle”, en palabras de Bravo.

El presentador también habló sobre la “mala praxis económica de Barragán” y deslizó: “Se la achaca a Lombardi, cuando a lo mejor dentro de su propio ámbito laboral y su grado de relación con Gvirtz podría haber encontrado efectivamente algún dinero que le podría haber posibilitado una buena remuneración”.

Ayer a la noche, en redes sociales, Barragán le escribió una carta a Lombardi, titular del Sistema Federal de Medios Públicos, en la que le planteó que, al dar por terminado el ciclo 678 "ninguno tenía el dinero para poner una productora como esas que contratás tan seguido" por lo que se volvieron "más pobres, cada uno en su medida, todos más pobres".

El periodista opositor contó: "Como cualquier argentino, pero en nuestro caso con nuestro honor y nuestro nombre basureado por vos, y con las puertas de los medios cerradas por vos. ¿Quién se podía animar a darnos trabajo si vos nos habías expulsado de la ciudadanía sana? Tanto nos ensuciaste que todavía hoy muchos repiten tu idea de que nuestra ausencia en los medios garantiza la libertad de expresión".

Pese a ello, remarcó: "Acá estamos, diciendo lo mismo que siempre dijimos, defendiendo lo que siempre defendimos, sin acomodarnos a las mareas de guita, y con miedo de lo que vos y los tuyos nos puedan hacer. Con miedo pero sin claudicar ni bajar la cabeza, sin entregarnos al viento de la pauta y soportando tus maldiciones".