El peronismo podría volver a tener mayoría propia en el Senado, donde se acercará a los 40 votos si se repite el resultado de la primarias en octubre y se unifican los bloques justicialista y kirchnerista con bancadas provinciales.

Debido a que el bloque del Frente para la Victoria que integra Cristina Kirchner puso pocas bancas en juego y que la ex presidenta tuvo influencia en el armado de las listas legislativas del Frente de Todos, los resultados de las primarias sugieren que el peronismo tendrá un crecimiento exponencial.

El Frente para la Victoria pasaría de las 9 bancas que ostenta actualmente a 17, con el ingreso de dirigentes de La Cámpora como Mariano Recalde (Ciudad de Buenos Aires) y otros de pura cepa kirchnerista como Jorge Capitanich (Chaco) y Oscar Parrilli (Neuquén).

En tanto, el Bloque Justicialista que encabeza el cordobés Carlos Caserio pasaría a tener 12 bancas y también sumaría alguna cara nueva como la de Edgardo Kueider (Entre Ríos), pero ese número se ampliará a 16 si mantiene el funcionamiento como interbloque con los pampeanos Norma Durango y Daniel Lovera y los chubutenses Alfredo Luenzo y Mario País.

No obstante, la gran mayoría de esa bancada responde a los gobernadores y respalda en la candidatura presidencial de Alberto Fernández, por lo que no se descarta que se unifiquen o al menos trabajen en coordinación si el Frente de Todos vuelve a ganar en octubre.

Esa posible unidad daría forma a un bloque de 33 senadores que, además, podrían contar con la colaboración de los mini bloques provinciales que suelen funcionar como aliados del peronismo en distintas circunstancias, como es el caso de los tres senadores por Santiago del Estero.

A ellos se sumaría la puntana María Eugenia Catalfamo -leal al gobernador de San Luis, Alberto Rodríguez Saá-, la neuquina Silvia Sapag -que pertenece al MPN pero acompaña a Parrilli en la lista del Frente de Todos- y los tucumanos José Alperovich y Beatriz Mirkin.

De esta manera el peronismo alcanzaría las 40 bancas y superaría los 37 votos que se requieren para tener mayoría.

Por otra parte, la coalición Juntos por el Cambio también tendría un crecimiento aunque más leve, al pasar de 24 a 27 bancas, siempre y cuando se mantenga la alianza entre el PRO y la UCR en el caso de una derrota electoral como la de las primarias.

De repetirse los resultados, el PRO tendrá 8 senadores y las UCR 16 (incluido Oscar Castillo, del Frente Cívico de Catamarca) y alcanzaría los 27 escaños con el sanjuanino Roberto Basualdo, el puntano Claudio Poggi y el salteño Juan Carlos Romero, los tres de extracción peronista.

En este escenario, restaría definir si el santafesino Carlos Reutemann mantiene su apoyo a la fuerza política que integran el PRO y el radicalismo y cuál será el posicionamiento del puntano Adolfo Rodríguez Saá, que poco antes de las elecciones llegó a un acuerdo con el Gobierno de Mauricio Macri.

Las mayores incógnitas son el rionegrino Alberto Weretilneck, ex gobernador que llega como senador por Juntos por Río Negro, la fuerza que gobierna su provincia y los misioneros Maurice Closs y Magdalena Solari, del Frente Renovador de la Concordia, que también es oficialismo provincial.