Al contrario de lo que originalmente planteó el programa económico de Mauricio Macri, el cambio en las metas del Banco Central (BCRA) dejará atrás el objetivo de “emisión monetaria cero”. El rojos fiscal superará a lo proyectado con el Fondo en las distintas revisiones.

En septiembre y octubre se anunció un incremento de 2,5% de la base monetaria. Según estimaciones privadas, la emisión llegaría a los $ 300.000 millones para lo que resta del año. El 80% de esa cifra corresponde a diciembre.

En diciembre es habitual que se produzca un salto en la cantidad de pesos porque aumenta estacionalmente la demanda para pagos de medio aguinaldo, plus de vacaciones y gastos por turismo.

 

 

Lo que trae dudas en el Gobierno es si se generará una mayor presión sobre el dólar. Si hay demasiados pesos circulando que el público o las empresas no desean, serán utilizados para comprar divisas.

 A fin de agosto, el propio titular del Central, Guido Sandleris, había reconocido que no se cumpliría la meta monetaria negociada con el FMI y ayer se anunció la expansión prevista para la base en estos dos meses. El uso de la "cláusula social" adelantaba que el rojo de las cuentas primarias (antes del pago de intereses) se ubicaría cerca de 0,5% del PBI, pero ahora terminará en una cifra mayor.

Los vencimientos de deuda en moneda local también representan una fuente de emisión de pesos. Sin ir más lejos, este lunes, el Tesoro deba pagar $ 25.000 millones por el pago de intereses del Bopomo 2020. Como la deuda está casi totalmente en manos de fondos de inversión internacionales, seguramente querrán hacerse de dólares vía compra y venta de bonos, presionando sobre el mercado "contado con liquidación".