No sólo que la administración de Mauricio Macri, desde que asumió, ha congelado el importe que destinaba la Nación para alimentar a los niños en los comedores escolares, sino que además no piensa remarcar ese monto, pese a los desorbitantes índices inflacionarios que se dan despegado en este último trienio. Es así que continuará pretendiendo que un niño, que está claramente bajo los índices de pobreza, se alimente con $8,32.

Ese monto, que equivale a una semita sanjuanina, tuvo que ser remarcada en varias oportunidades por el gobierno de la provincia cuyana, de manera voluntaria, metiendo la mano en las arcas provinciales. Precisamente, es parte del “gasto primario”, que mencionó Marcos Peña en el discurso “anti Uñac” que emitió ante los legisladores nacionales, el pasado miércoles.

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Son alrededor de 36.500 niños los que almuerzan en estos comedores sociales por día, por lo que el Estado sanjuanino salió a costear con más dinero esta situación. El monto ahora asciende a los $17 por día, por niño, pero además se ha incorporado desayuno y merienda para unos 155.000 alumnos de las escuelas de la periferia. Entonces, San Juan genera una inversión de $270.000 diarios para que los chicos puedan incorporar estas ingestas diarias a su dieta. El presupuesto en total que se destina para sostener estas tres comidas excede los $300 millones, según aseguraron desde el Ministerio de Desarrollo Humano.

Marcos Peña sobre San Juan en informe de gestión

Desde la provincia cuyana, hay muchas razones para disgustarse con Nación y esta es una de ellas. Aún más, teniendo en cuenta de que, a poco tiempo de cumplirse los 4 años de gestión macrista, ese número no se va a modificar. “Afortunadamente, los chicos no están pasando hambre en San Juan. Como siempre, hay algunos alumnos que faltan, entonces alcanza un poco más apara todos; pero la verdad es que es admirable cómo estiran el peso las cocineras que están en cada escuela”, remarcó el ministro Armando Sánchez, a El Destape.

Asimismo, el funcionario aprovechó el repaso de las cuentas para achacarle a la Nación que hay diálogo, pero no resultados. “Cada vez que vamos a hablar con los administradores de la Nación y golpeamos puertas, nos venimos más decepcionados. Cada vez, nos destinan menos fondos. Con esa postura están asfixiando las economías regionales de cada provincia, eso no es federalismo”, resumió.