Después de que se conociera la muerte de Jorge Alberto Gómez, el taxista que se encontraba en coma tras ser golpeado por el conductor de una camioneta con el que había discutido, Eduardo Feinmann cruzó fuertemente al juez y le pidió que lo detuviera.

La víctima, de 52 años, estaba en terapia intensiva con muerte cerebral, mientras que el agresor, identificado como Esteban González, se entregó a la Justicia el jueves, aunque quedó en libertad en las últimas horas.

Tras los hechos, el periodista llamó al juez de Garantías Juan Pablo Massi para contarle del deceso y exigirle la inmediata detención del acusado.

Cuando le preguntó al magistrado por el peligro de fuga de González y afirmó que descocía lo que podía pasar, el conductor reaccionó enfáticamente. 

"¿Pero qué quiere? ¿Que se lo diga yo? Usted tiene la lapicera, ¡no la tengo yo! Creo que al tipo este lo tienen que ir a buscar de las pestañas", apuntó.

El juez entonces le explicó los motivos del otorgamiento de libertad, y el periodista retrucó: "¿Sería raro, no? Que alguien que comete un homicidio quede libre, sería rarísimo".