Antes de que se haya desatado la megadevaluación, el Producto Bruto Interno (PBI) de la Argentina subió un 0,6% en el segundo trimestre de 2019 frente a igual período del año previo. Sin embargo, la comparativa intermensual arrojó números negativos. 

De acuerdo al INDEC, con relación al primer trimestre, entre abril y junio la economía retrocedió 0,3%. El documento marcó que la inversión sufrió en el segundo trimestre del año una disminución de 18% respecto del mismo período del año anterior y creció 1,5% en comparación con el primer trimestre.

 

 

El origen de la caída se debió principalmente a la contracción del 7,5% de la inversión en construcciones, a la suba de 7,8% de otras construcciones y las bajas del 22,5% en maquinaria y equipo y del 48,3% en equipo de transporte. Así, el PBI se ubicó en los $ 751.809 millones, por encima de los $ 745.959 millones del segundo trimestre del año anterior.

Según el informe de Avance del Nivel de Actividad, la demanda global disminuyó 18,0% en la formación bruta de capital fijo, el consumo privado cayó 7,7%, el consumo público un 1,7% y las exportaciones de bienes y servicios reales registraron un crecimiento de 15,0%, en forma interanual.

En términos desestacionalizados, con respecto al primer trimestre las importaciones disminuyeron un 2,7%, el consumo privado mantuvo su nivel y el consumo público cayó 0,8%.