Presión impositiva creciente, inflación, caída del consumo, mercado interno destruido, tarifazos, alquileres impagables y otros factores han llevado a muchos comerciantes de Entre Ríos a tomar la drástica decisión de cerrar sus locales. Las clausuras van desde pequeños negocios de barrio hasta históricas cadenas, que pudieron sortear la crisis del 2001 pero no le pudieron hacer frente a las consecuencias del modelo económico de Cambiemos.

En los últimos meses la tendencia se ha agudizado. El ejemplo más notable es el de El Entrerriano, un bazar con muchísima historia que en menos de ocho meses ha cerrado ocho locales, dejando en la calle más de 40 personas. En octubre de 2018 bajó las persianas en Concordia, con ocho despidos. Le siguieron las sucursales de Colón, pocos días después -seis despidos-; Santa Fe en enero de este año -cuatro personas en la calle- y Gualeguaychú, Chajarí, La Paz, Concepción del Uruguay y Viale sólo en mayo de 2019, dejando sin trabajo alrededor de 30 familias.

"La situación es sumamente delicada" señaló a El Destape, Federico Laderach, secretario del Centro de Defensa Comercial e Industrial de Gualeguaychú. Acorde a los datos de esa entidad, un cuarto de los negocios cerraron sus persianas sólo en el último año. "Puede haber algunas rotaciones, pero como abren vuelven a cerrar" explicó.

 

 

Para Laderach el escenario adverso se explica por la suma de dos componentes esenciales: la caída de las ventas y la cesación de pagos: "Es un combo explosivo, que termina generando deudas, pero cuando el comerciante va a pedir financiación no encuentra oxígeno, porque las tasas de interés son impagables".

El componente impositivo es otro de los factores determinantes: "En Entre Ríos el cobro de Ingresos Brutos es asfixiante, es el 5% del total facturado, donde no se discrimina si parte de esa facturación no es ganancia. Es muchísimo. El municipio cobra una tasa comercial que es del 1,5% aproximadamente, también alta. Hoy por hoy, en este contexto, ninguno de los tres estamentos del Estado nos está dando una mano. Eso sí, a la hora de cobrar el Estado siempre está presente, sin importar cómo te está yendo ni el contexto". A eso se le suma que los planes de facilidades de pago suelen ser poco atractivos.

Como si todo esto fuera poco, se suman altos alquileres, tarifazos, pagos a proveedores, sueldos, cargas patronales y otras obligaciones: "Los únicos que hoy pueden hacerle frente a la crisis son los grandes comercios. Pero no es que están bien, sino que sobreviven".

 

 

Laderach finalizó con una perspectiva muy poco favorable: "El panorama en el corto plazo es muy delicado. Las facilidades no alcanzan para remontar y ya se han registrado cierres de bazares, supermercados y tiendas de ropa, entre otros rubros. Primero van a concuros, y luego quiebran. Hoy no es viable tener una Pyme".

En Concordia la situación es similar. En el período de un año, 340 personas han perdido su trabajo en el sector comercial. El dato fue señalado a El Destape por Juan José Simonetti, secretario General del Centro de Empleados de Comercio de la localidad. "Las Pymes agonizan, esa es la realidad. El que no cierra la pasa mal. Los únicos que pueden afrontar esta situación son los grandes centros comerciales, pero la caída del consumo es muy marcada en los últimos años".

Simonetti resaltó además que, en los últimos días, se ha profundizado el cierre de locales: "Uno o dos por día han bajado sus persianas. Algunos se mudan, sobre todo por el alto costo de los alquileres. Pero más allá de eso el consumo está en picada y los costos de los comerciantes continúan